"Resistiré”: Concursantes hambrientos se pelean por comer… ¡Basura!

Polémico capítulo de “Resistiré”: Concursantes hambrientos se pelean por comer… ¡basura!

por Rosario Girardi
Resistiré
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Si ya tener a un grupo de personas hambrientas sometidas a fuerte exigencia física parece una crueldad, el capítulo del lunes 01 de abril de “Resistiré” superó todas las expectativas de maldad y abuso: los concursantes comieron –literalmente- basura enviada por la producción en bolsas plásticas negras.

Si bien, nadie en el programa de convivencia de Mega está obligado a estar ahí, existen ciertos códigos, parámetros, que el canal transgrede en busca de audiencia. El premio final (500 mil dólares) obliga a los participantes a vivir en las más paupérrimas condiciones. Toda compra, según el esquema del espacio, vale cifras exorbitantes (10 mil dólares cuestan los seis kilos de lentejas, por ejemplo). Todo lo que gasten durante el encierro es descontado del botín final.

Es por eso que el grupo cuida cada peso. Y el hambre pasa la cuenta. Sus comportamientos son irascibles, irritables, polémicos. La convivencia se ha transformado en una bomba de tiempo y cabe preguntarse, ¿cuál es el límite del experimento social del canal de Vicuña Mackenna?

Para ir viendo por dónde viene el criterio –si es que lo hay- el lunes recién pasado el chef francés Yann Yvin llegó al lugar de grabación en compañía de un asistente y un camión recolector de basura. Acto seguido los postulantes al gran premio se juntaron y recibieron las instrucciones del cocinero europeo: el grupo que hiciera el mejor plato con los desperdicios sería el ganador.

Fue así como aparecieron los más diversos productos en clara descomposición. Las ganas de vencer hizo que cada clan cocinara con lo que tenía mano. El resultado –al parecer- no fue muy satisfactorio a juzgar por la cara de Yvin. Sin embargo, igual los platos terminados fueron devorados. Como aves de rapiña el grupo se abalanzó y comió hasta las migajas de pan duro en una dinámica humillante donde el más fuerte pasaba sobre el débil.

En la noche, tras el concurso, presos por el hambre, los chicos “Resistiré” fueron nuevamente humillados. La basura que sobró del concurso fue aprovechada y con las manos los concursantes escarbaron en sucios baldes en busca de un hoja, una cáscara de papas o algo que fuera “comestible”.

Imagen: Captura Mega.

La dura competencia de audiencia que presenta el trasnoche-prime en la TV chilena, obliga a los canales a desarrollar sus mejores estrategias en busca de rating. Sin embargo, cuando se traspasa el umbral se comete un riesgo. La dignidad humana parece estar pisoteada en “Resistiré” con escenas que escapan a la racionalidad.

En el mismo polémico capítulo, Alex Caniggia fue tentado con dos platos de pastas y un pollo asado por un monto de 10 mil dólares. Como era de esperarse, el socialité trasandino aceptó y comió con placer los spaguettis con boloñesa (no fue al estilo Coca Mendoza, pero lo disfrutó de todas maneras). Su compañero, Mario Sepúlveda, no quiso probar alimentos –pese a estar “pagados”- y se limitó a observar en una muestra voyerista destacable. Para no quedar mal, Caniggia llevó el pollo a sus compañeros dando paso a una nueva y cuestionable misión: desmenuzar el ave y entregar un puñado a cada uno.

El hambre arrecia en el reality de Mega y cada vez podemos ver la peor parte de cada personaje. A diferencia de otros programas similares, en este las relaciones amorosas pasan a segundo plano –al parecer el hambre baja libido- y hoy el foco es la falta de alimentos.

El encierro y el hambre pueden hacer estallar esa olla a presión llamada “Resistiré”. Sin una válvula de escape real el grupo humano terminará por autodestruirse y lo más probable es que tras salir del encierro muchos necesiten de un millonario tratamiento siquiátrico para superar el shock.

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