La pantalla del "Buenos Días a Todos" se llenó de una emoción cruda y honesta este viernes. El abogado Alberto Pretch se despidió temporalmente del matinal, pero su adiós fue mucho más que un simple hasta pronto. Con una valentía admirable, el panelista compartió su lucha contra un tumor y entregó una potente lección de vida antes de enfrentar una compleja cirugía.
Una batalla contada con coraje y humor
El especialista en leyes reveló que entrará a pabellón para extirpar un tumor benigno en su glándula parótida. Esta condición le provocó la parálisis facial que ha enfrentado con entereza frente a las cámaras. Lejos de dramatizar, el propio Pretch describió la intervención con su característico sentido del humor: "Es una operación complicada. Es un recableado".
Sus compañeros de programa explicaron que la cirugía durará más de cinco horas. Los médicos buscarán conectar delicados nervios para devolverle la movilidad completa a su boca y solucionar problemas al cerrar uno de sus ojos. Monserrat Álvarez, conductora del matinal, elogió la fortaleza de su colega: "Nos enseñaste a vencer la vergüenza y el pudor, para seguir haciendo tu vida".
Un mensaje que traspasó la pantalla
El momento más sobrecogedor llegó al final. Antes de despedirse, Alberto Pretch miró a la cámara y le habló directamente al público. Su mensaje trascendió su propia historia y se convirtió en un abrazo para miles de personas que sufren en silencio.
"Para usted, que lo está pasando mal, que tiene una parálisis facial, vitiligo… lo importante es lo que está adentro, en su corazón y en su cabeza", expresó con una calma conmovedora. "Tengo mucha confianza en Dios y todo va a salir bien", remató.
Alberto Pretch transformó así una despedida médica en un momento televisivo de una humanidad inolvidable. El matinal de TVN no solo despidió a un panelista; despidió a un hombre que, en su momento más vulnerable, eligió dar una clase magistral de coraje.