Esta noche, ¿Volverías con tu ex? 2 vivirá uno de sus capítulos más tensos desde el estreno. Álvaro Ballero y Luis Mateucci protagonizarán un cruce verbal que escalará hasta casi llegar a los golpes y que terminará con la renuncia definitiva al reality de Mega.
Todo partirá durante una actividad de desfile de modas. Ahí, Mateucci explotará contra los elogios que reciben algunos participantes sin, según él, esforzarse en la competencia diaria. “Que hagan algo para que se la ganen”, dirá el argentino, apuntando directo a Ballero frente a todos sus compañeros, lo que encenderá la mecha del conflicto.
La expareja de Ludmila Ksenofontova responderá de inmediato: “Ya pasaste de moda”. Mateucci no bajará el tono y lanzará el golpe más personal de la noche: “Te cagó un trapecista la mina”, le gritará, apuntando a la vida privada del ex Protagonistas de la Fama y generando un silencio sepulcral en la casona.
Ballero perderá el control ante la humillación. “Nadie me cagó, imbécil. Ve el programa, yo soy el único que existe acá”, gritará mientras se acerca de forma desafiante al argentino. Varios compañeros y miembros de producción tendrán que contenerlo físicamente para que la pelea no termine en una agresión mayor, mientras la tensión se vuelve insoportable en el encierro.
Ballero renuncia, habla de dignidad, hijos y salud mental
Horas después del incidente, Ballero reunirá a toda la casona para anunciar su salida. Con la voz quebrada, recordará los “mandamientos” personales que escribió al entrar al programa, entre ellos que su dignidad nunca estuviera en juego.
“Esta semana la dignidad estuvo en juego dos veces”, dirá. Mencionará también a sus cuatro hijos como la razón principal de su partida: “Los quiero resguardar y tengo que ser un ejemplo para ellos. No quiero dejar mi salud mental en jaque por estar acá adentro”.
Sobre Ludmila, reflexionará con madurez: “El amor más importante a veces es dejar libre”. Asegurará que se va para que ella “siga brillando” dentro del encierro, en un gesto de sacrificio que conmoverá a gran parte de sus compañeros.
Antes de cruzar el portón, ambos sostendrán una conversación final llena de reproches sobre besos negados y temas familiares. Las heridas entre los dos siguen abiertas, marcando un final agridulce para una de las parejas más comentadas del reality. Con esta renuncia, el programa pierde a uno de sus protagonistas, dejando una gran incertidumbre sobre cómo afectará este vacío al rating y a la convivencia en las próximas semanas.










