Carolina de Moras contó que sueña con Felipe Camiroaga, y que el sueño se repite. Lo reveló en Última Palabra, el programa de entrevistas que conduce Berni Cruz los domingos en el prime de BioBioTV.
“Las veces que sueño con él es el mismo sueño”, explicó. “No es que me aparezca todo el tiempo”.
En ese sueño, el conductor está vivo. “Es como que no está muerto y que me dice: ‘Oye, quiero que la gente entienda que no me morí, que estoy acá y que me vean’”.
Según contó, Felipe también le plantea un problema. “Tampoco quiero llegar así de una forma muy violenta, porque la gente piensa que no estoy”.
Lo que sigue es una conversación entre los dos. “Hablamos la estrategia de cómo hacer que él vuelva a aparecer y que la gente se dé cuenta”, relató. “Pucha que sería lindo que fuese realidad”.
De Moras compartió pantalla con Camiroaga en Buenos Días a Todos. El conductor murió el 2 de septiembre de 2011 en el accidente aéreo de Juan Fernández, junto a parte del equipo del matinal de TVN.
La animadora no es la única que lo sueña. Contó que lo conversó en una entrevista con Fernanda Hansen, y que a ella le pasa lo mismo.
“Tenemos lamentablemente, pero a la vez afortunadamente, esta conexión al final que es la muerte de Felipe”, dijo. “Para ella, obviamente, mucho más profundo que lo que fue para mí, que era mi compañero de trabajo y amigo”.
¿Por qué Carolina de Moras dejó la televisión?
Esa pérdida llegó en un periodo duro. “Se me juntaron muchos duelos”, recordó. Primero murió su papá y después, como ella dice, “se murió mi equipo de trabajo”.
Siguió trabajando, hasta que el cuerpo le pasó la cuenta. “Me dijo: ‘¿Sabes qué, Carola? Para y hazte cargo de tu duelo’”.
Tiempo después dejó el matinal y, hacia 2019, la televisión. “Quedé un poquito como ahogada, cansada del medio, del espacio, de los tratos, de las formas, de las relaciones que hay adentro”, explicó. “A mí se me rompieron varias confianzas”.
También habló de lo que se decía de ella. “Aparecían personajes que hablaban de mí, inventaban cosas”, contó. “Me estaban dando duro porque era fácil darme”.
Hoy no descarta volver. “Volvería de todas maneras”, aseguró, aunque piensa más en un concurso o un estelar que en un matinal.
En la entrevista también recordó la vez que estuvo cerca de morir. A los 8 años estuvo internada en una unidad de cuidados intensivos pediátrica, con un pulmón dañado.
En la cuna de al lado había una niña llamada Francesca. “Un día yo abrí los ojos y ya no estaba y ahí entendí”, contó.
Cuando le preguntó a su mamá por ella, la vio llorar. Entendió lo que había pasado, pero pensó otra cosa.
“Pero yo no voy a morir”.

