La televisión chilena acaba de entrar en un terreno ético sin retorno. No fue una filtración malintencionada, fue el propio Di Mondo quien, en el set de Primer Plano (CHV), decidió ponerle nombre y apellido a su ausencia en «El Internado».
El socialité no solo confirmó su diagnóstico de VIH, sino que lanzó una acusación incendiaria: el reality Mega lo discriminó por su condición de salud.
¿Por qué el reality de Mega marginó a Di Mondo?
A veces, la vida golpea más fuerte que cualquier guion de televisión. Para Di Mondo, el sueño de participar en el nuevo reality de Mega, El Internado, no terminó por una competencia física o una eliminación en pantalla, sino en una pequeña oficina en Perú, un viernes 26 de septiembre a las cinco de la tarde.
Sin síntomas previos y con su energía de siempre, Di Mondo recibió el impacto de una realidad que desconocía. «Si hubiera sabido, me habría tratado de inmediato», confesó con la honestidad que lo caracteriza. Pero más allá del shock personal, vino la decisión de la industria.
Un espíritu que no se dobla
La respuesta de la producción fue inmediata y, para muchos, cuestionable: fue descalificado. El argumento médico se centró en la supuesta dificultad de conseguir en Perú los medicamentos adecuados para su tratamiento en el tiempo que exigía la producción.
Para el influencer, esto no se quedó en una simple salida amistosa. El silencio de Mega ante sus cuestionamientos lo llevó a tomar acciones legales, forzando un «autodespido» y motivándolo a contar su verdad antes de que los documentos judiciales hablaran por él.
A pesar de la dureza del diagnóstico y de sentirse excluido de un proyecto que le entusiasmaba, Di Mondo mantiene su esencia. Se niega a que la idea de la enfermedad acorte su visión de futuro. Su confesión no busca victimización, sino transparencia en una industria que, incluso en 2026, parece no saber cómo reaccionar ante la salud privada de sus figuras
