La convivencia en El Internado está colgando de un hilo. Lo que partió como una actividad mística de "lectura de café" con la visita de Tonka Tomicic y Carmen Briceño, terminó de la peor manera: con Arenita al borde de la renuncia y un clima de guerra total dentro de la casona.
Escándalo en El Internado: Arenita amenaza con tirar la esponja tras feroz round con Furia y Otakín
La tensión explotó cuando se le preguntó directamente a Arenita sobre su continuidad en el reality. Sin filtros, la participante confesó que ha pensado en abandonar el encierro "varias veces" por faltas de respeto y "envidia".
La gota que rebasó el vaso fue un cruce de alto impacto con Furia, quien no dudó en tratarla de "babosa" por supuestamente no hacer nada en todo el día. Pero el verdadero detonante fue la advertencia de la mentalista sobre el posible ingreso de alguien de su pasado. Ahí, la rubia no lo dudó: “Entonces yo me voy”, lanzó de forma tajante.
Cuentas pendientes: El ataque en bloque contra Arenita
El ambiente se puso aún más denso cuando Otakín sacó los trapitos al sol. Entre lágrimas, el participante acusó a Arenita de haberle dicho "asqueroso" por su cuerpo, asegurando que ella no se disculpó de corazón.
Aunque Arenita intentó defenderse diciendo que sus críticas eran hacia la actitud de Otakín y que el tema estaba "zanjado", el resto de la casa se le fue encima. Carla Ochoa y Luis Mateucci no perdieron la oportunidad de repasarla, acusándola de tener una "energía destructora" y de incomodar al resto con su mirada.
Nash no perdona: La "parada de carros" a Tom Brusse
En el plano amoroso, las noticias no son mejores en El Internado. Tom Brusse intentó recuperar a Camila Nash con una canasta de picnic tras sus coqueteos con Akemi, pero le salió el tiro por la culata.
Pese a que el francés juró que quizás estaba enamorado, Nash le paró los carros en seco con una frase lapidaria: “Necesito un hombre, no un pendejo que no sabe dónde está parado”. Con este ninguneo, queda claro que para la chilena el romance está muerto y enterrado.
