El reality show de Mega, âEl Internadoâ, ya tiene su elenco completo y los Ășltimos nombres confirmados prometen encender la competencia, convivencia y el romance que se tomarĂĄ la academia ubicada en PerĂș. Con esto, ya son 20 los participantes del nuevos programa.
Se trata de tres figuras internacionales con amplio recorrido en programas de telerrealidad que llegan dispuestos a dejar su marca en la apuesta conducida por Tonka Tomicic en compañĂa del chef francĂ©s Yann Yvin.
La apuesta, cabe recordar, aĂșn no tiene fecha de estreno, sin embargo, las grabaciones comienzan esta semana, dando el vamos a este novedoso espacio que combinarĂĄ las caracterĂsticas principales de los realities shows con las competencias culinarias.
Los Ășltimos participantes confirmados de «El Internado»
âEl Internadoâ pondrĂĄ a prueba a 20 personalidades chilenas y extranjeras. Un variado grupo que incluye chicos realities, bailarines, actores, presentadores de televisiĂłn, influencers, entre otros. Si bien en un comienzo se anunciĂł que serĂan 18 participantes, a estos hay que sumar a La White Latina y Ellans De Santis, quienes obtuvieron un cupo tras recibir el respaldo del pĂșblico en un casting digital.
Juan David Zapata: ‘El Niño sin Camisa’ colombiano a la conquista
Desde Colombia aterriza Juan David Zapata, conocido en su paĂs como «El niño sin camisa» tras su participaciĂłn en «La Casa de Los Famosos». El carismĂĄtico colombiano es excompetidor de waterpolo y se presenta como un hombre sĂșper ordenado y asegura que «con la comida uno enamora, y que un hombre que sepa cocinar pues ahĂ las tiene».
Aunque confiesa entre risas que sus dotes culinarios son limitados («Me preparo unos vasos de agua lo mås de ricos»), afirma ser muy competitivo y perfeccionista: «Lo que no sé me lo invento, pero no quedo mal».
El colombiano estå soltero hace cuatro años, y estå dispuesto a encontrar pareja, pero es exigente: busca «una mujer desinteresada, que sea una niña con valores y que sea juiciosa». Ademås, promete ser una caja de sorpresas, con su personalidad como arma secreta: «Los paisas somos muy berracos y eso se le miden a todo. Mi arma secreta es mi personalidad porque no me da pena hablarle a cualquier persona, ni arriesgarme».

Milo GonzĂĄlez: La modelo argentina lista para domar el fuego
La argentina Milagros «Milo» Gonzålez, modelo e influencer de 26 años, promete llegar a «El Internado» a demostrar que sabe cómo ganar el juego y «dominar el fuego».
GonzĂĄlez ganĂł notoriedad tras su paso por el reality «La isla de las tentaciones«, por lo que cuenta con experiencia en este tipo de formatos. E incluso, se preparĂł para este desafĂo: confiesa haber investigado a sus compañeros, aunque hay una participante que le causĂł una «sensaciĂłn rara» en redes sociales: una joven llamada Camila, aunque aclara que no la conoce en persona.
âMiloâ entra soltera al programa de Mega y estĂĄ abierta a encontrar el amor, siempre y cuando el galĂĄn tenga contenido mĂĄs allĂĄ del fĂsico: «Hay uno que es un bombĂłn divino, pero si a la hora de hablar no tiene nada, chau», afirma. Sobre sus expectativas, es directa: «Tengo muchas ganas de llegar lejos y pisar fuerte. OjalĂĄ tener una amiga, ojalĂĄ tener una enemiga tambiĂ©n. OjalĂĄ tener un amor, tambiĂ©n, y todas esas cosas que se necesitan en lo cotidiano».
Tom Brusse: El «Cabroncete Bueno» con récord de realities
Desde Europa llega Tom Brusse, un hombre que conoce el encierro televisivo como la palma de su mano. Nacido en Francia y criado en Marruecos, Brusse cuenta con un impresionante currĂculum de 12 realities europeos, por lo que se posiciona como un competidor fuerte.
«Este es mi primer reality fuera de Europa, y el formato es algo completamente nuevo. Habrå un poco de todo, asà que tengo muchas ganas de ver qué pasa. La experiencia que tengo, sobre todo en la convivencia, me va a ayudar mucho», asegura.
Conocido en España como el «cabroncete bueno» por su gusto por «picar a la gente, pero todo lo que hago, lo hago con gracia», explica, Tom Brusse, de 33 años, llega soltero con ambiciones claras: «Quiero tener una buena convivencia, mejorar mi cocina y, por supuesto, ganar». Sin embargo, su instinto competitivo podrĂa anteponerse a cualquier romance: «Si alguien me gusta, puede ser, pero vengo de ganador. Primero es ganar, luego ya veremos».






