A Fran García-Huidobro la confianza le terminó pasando la cuenta y de la forma más pública posible. Lo que en Chilevisión era un secreto a voces —y que acá en El Filtrador ya les habíamos advertido que iba a terminar mal
— terminó por reventar frente a las cámaras.
En la última emisión de Primer Plano, la conductora se sintió con la libertad de siempre y le tiró un palo directo al profesionalismo de Cony Capelli. Fue el clásico dardo ácido, pero esta vez calculó mal: el golpe se le devolvió con un efecto que la dejó descolocada.
El dardo fallido de Fran García-Huidobro
La movida de la "Dama de Hierro" fue la clásica de la televisión noventera: ironizar con las licencias médicas y las vacaciones de los rostros nuevos. Básicamente, Fran García-Huidobro tildó de poco comprometida a la bailarina por no llegar a los ensayos de Fiebre de Baile. Sin embargo, lo que no calculó es que Cony Capelli no es de las que se quedan llorando en el camerino esperando que pase el temporal.
La respuesta fue un nocaut informativo que dejó a la animadora contra las cuerdas. Capelli aclaró que su licencia era de carácter psiquiátrico, que duró apenas tres días y que, de hecho, se presentó en el canal igual para cumplir con sus compromisos de salida.
Sobre las vacaciones, la cortó en seco: "Están por contrato hace meses". Al final, dejó a la Fran expuesta como alguien que disparó sin chequear ni un solo dato básico antes de abrir el micrófono.
Un recule poco común
Lo que realmente dejó a todos marcando ocupado fue el recule posterior. Ver a Fran García-Huidobro retroceder es casi un evento paranormal en la farándula chilena.
Publicó un "Gracias por la aclaración" bien seco en Instagram, un gesto que sabe a poco, pero que confirma que metió las patas por todos lados y que buscó apagar un incendio que ya se le había escapado de las manos.
Bajo la gestión de Jorge Carey y Julio César Rodríguez, la interna en Chilevisión está que arde. Este round solo confirma que a la "vieja guardia" le salió gente al camino que no les tiene respeto al currículum, sino a la verdad de los hechos.
Más allá de si Cony Capelli termina o no en la pista de Fiebre de Baile 2, el daño ya está hecho: la desconfianza se instaló en el corazón de Chilevisión.
Si el ambiente ya está viciado por un ensayo fallido y dardos cruzados, el estreno del estelar promete ser un campo de batalla donde la verdadera competencia no será por el baile, sino por quién sobrevive al ego del de al lado.



































