José Antonio Neme llamó en vivo a Zona de Estrellas para encarar a Javier Fernández, que en pantalla lo había tratado de egoísta. El conductor de Mucho Gusto entró al aire este miércoles 28 de octubre, en plena discusión del panel sobre su relación con los regalos a sus equipos.
“¿Quién te dijo a ti que yo soy egoísta? ¿Tú me conoces en términos personales?”, le preguntó.
Todo partió el lunes, en el matinal de Mega. Neme salió a responder una versión que lo describía como “manito de guagua” con sus compañeros. Según contó después, la información había salido en Radio ADN.
“¿De dónde se ha sacado este país que los compañeros de oficina tienen que ser como una suerte de cajeros automáticos?”, dijo ese día. “Esto no es una fundación de ningún tipo. Yo no soy el viejito pascuero”.
En esa misma intervención marcó distancia con los conductores que regalan electrodomésticos en pantalla, y nombró a Don Francisco. “Respeto y quiero a don Francisco, pero yo no”, afirmó.
En Zona de Estrellas, Fernández fue directo. Cuando Neme le preguntó si tenía un tema con él, lo negó: “Me encanta, pero no me gusta la gente egoísta”.
“Yo no te he visto nunca en persona, compadre”, le respondió Neme. Le explicó que hace regalos “a la gente a la cual yo quiero de corazón” y que no anda “tirando billete desde un helicóptero”.
¿Por qué José Antonio Neme no participa del amigo secreto?
Fernández le reprochó haber dicho en televisión que no participa de los amigos secretos. Neme no lo negó, pero explicó por qué.
“Yo puedo ser mal educado, puedo sonar grosero, lo que tú quieras te doy todos esos puntos”, reconoció. Lo que no es, aseguró, es cínico. “El 99.9% de todos esos regalos del amigo secreto son puro cinismo”, disparó.
También defendió su trato con el equipo. Dijo que ha pasado Navidades y años nuevos con sus productores, y que a Karen Doggenweiler le ha regalado objetos de su madre que guarda en su casa hace 40 años.
“Yo no pago por afecto”, insistió.
Fernández no retrocedió. Puso como ejemplo a Diana Bolocco y a Fran García-Huidobro, y contó que, cuando trabajó con Bolocco, ella invitó dos asados en su casa a todo el equipo, “todo pagado”.
Antes de cortar, Neme dejó un desafío al panel. “Si ustedes dicen que yo soy una persona tan monstruosa con mi equipo, me gustaría que hubiera un nombre y un apellido o al menos una fuente”, pidió.
La tregua llegó por el teatro. La doctora María Luisa Cordero recordó El avaro, de Molière, y Neme contó que esa fue la única obra que hizo en el colegio. “Yo era el avaro, obviamente”, dijo.

