Magdalena Müller cuenta que le pidieron bajar 5 kilos

La actriz habló de los papeles que recibía por su físico. También contó la cirugía de siete horas a la que se sometió a los 23 años.

Magdalena Müller, actriz que contó las presiones que vivió para bajar de peso

Magdalena Müller contó que durante años le pidieron bajar de peso para actuar. “Alguna vez me dijeron directamente: ‘¿Puedes bajar 3 o 5 kilos?’. Siempre para un nuevo proyecto”, relató la actriz en una entrevista con La Cuarta.

El comentario no llegaba solo. Según su relato, el tema de su cuerpo también se notaba en los papeles que le ofrecían durante sus primeros años como actriz.

“Siempre me daban personajes ‘populares’, durante muchos años, porque no era delgada”, dijo entre risas, aunque aclaró que no se lo decían directamente.

“Sentía que tenía que ver un poco con el físico”, agregó.

Uno de esos trabajos fue Pobre Rico, la teleserie de TVN de 2012. Ahí interpretó a Claudia, la hija del personaje de Katyna Huberman, después de dos años alejada de las pantallas por sus estudios.

De esa experiencia guarda un buen recuerdo. “Lo pasé chancho, muy entretenido”, dijo.

Las peticiones para bajar de peso fueron más difíciles. “Igual me generaba presión, y tenía ganas de lograrlo y no era tan fácil”, reconoció.

Contó que, después de subir y bajar de peso varias veces, nunca logró perder esos cinco kilos que le pedían.

¿Qué operación se hizo Magdalena Müller?

En la misma conversación, la actriz habló de una cirugía que marcó su juventud. Desde los 18 años, contó, desarrolló una gigantomastia.

“Mi glándula mamaria no dejó de crecer”, explicó. La gigantomastia es un crecimiento excesivo y desproporcionado de las mamas.

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En su caso, la condición le trajo dolores de espalda y heridas provocadas por el sostén. También el inicio de una cifosis, una curvatura de la columna.

Se operó a los 23 años. Era la primera vez que entraba a un pabellón. Antes de la cirugía, su médico le advirtió lo que venía: “No es una operación sencilla, es larga y difícil”.

“La operación duraba siete horas y me daba susto porque nunca me había operado de nada”, recordó.

Hoy, dice, ya no recibe pedidos directos para bajar de peso, aunque reconoce que durante parte de su carrera sintió presiones indirectas por su apariencia.

Su manera de enfrentarlo cambió. “Me hice cargo, estoy súper reconciliada y asumida con que tengo que preocuparme de mi tema de cuerpo, no lo tengo tan fácil”, afirmó.

También resumió su postura frente a esas exigencias en una frase corta: “Yo soy esta, ¿y qué?”.

Sobre la cirugía de los 23 años, no tiene dudas. “Fue la mejor decisión de mi vida, honestamente”, dijo.