Pamela Díaz no llegó este miércoles 28 de octubre a la audiencia de preparación de juicio por la querella que ella misma presentó contra José Luis Concha, conocido como Junior Playboy. En su lugar fue su abogada, Fadwa Rabi.
La querella es por injurias y calumnias. Él sí se presentó.
La causa nació en Cuéntamelo Todo y Exagera. En ese programa, Concha afirmó que Díaz habría ingresado alcohol y sustancias ilícitas al encierro de Tierra Brava. La conductora fue a tribunales por esos dichos.
La ausencia no frenó el trámite. La audiencia se realizó igual y el juicio oral quedó fijado para el 9 de enero.
A la salida, Rabi explicó por qué su clienta no estaba. “Como querellante no, pero sí como medio de prueba tenemos la declaración, y viene como testigo”, dijo a Plan Perfecto.
Y anticipó lo que viene: “Entonces va a venir Pamela ese día”.
Díaz también habló con el programa de Chilevisión. Para ella, faltar no era un problema. “No tenía por qué ir”, respondió.
Explicó que esa decisión no la toma ella. “Hay un abogado que me dice lo que tengo que hacer y lo que no tengo que hacer”, dijo.
¿Qué pasará con Pamela Díaz en el juicio contra Junior Playboy?
El 9 de enero, Díaz tendrá que sentarse frente al tribunal como testigo de su propia querella, según explicó su abogada. No llegará en calidad de querellante, sino como medio de prueba.
Concha llegó al Centro de Justicia de terno azul. “No le tengo miedo a nadie”, dijo. “Desde chiquitito me dijeron que hay que decir siempre la verdad”.
Para él, la causa no debió llegar tan lejos. “Me da vergüenza tener que venir por esto a tribunales, porque esto es para cosas serias”, afirmó.
También le bajó el tono a su relación con la conductora de Vértigo Extremo. “No le tengo mala a la cabezona. No nos pongamos tan delicados”, dijo.
Y remató con una crítica a todo el ambiente: “Están todos muy graves. La justicia no debería pescar estas cosas, en serio”.
No es la primera audiencia que Díaz deja pasar. En el proceso contra Sergio Rojas tampoco se presentó.
La querella de Díaz pide tres años de reclusión menor en su grado medio.
A eso se suma una multa de 150 UTM, cerca de 11 millones de pesos. Cuando le preguntaron si irá a la siguiente instancia, Díaz respondió así: “No sé lo que me diga mi abogado si es lógico; por algo yo pago un abogado”.


