Teleseries que hicieron historia: el éxito de Canal 13 en los años 80 y 90

El legado de Canal 13 en los años 80 y 90: de La Madrastra a Adrenalina y otras teleseries que marcaron una época.

Actualmente, en Chile el protagonismo de las teleseries recae en Mega, el único canal con un Área Dramática activa que produce de manera constante ficciones nacionales. Sin embargo, no siempre fue así: en décadas pasadas, tanto Canal 13 como TVN marcaron la pauta con producciones que aún permanecen en la memoria de los chilenos.

En las décadas de los 80 y 90, el ex “canal del angelito” marcó un hito en la televisión chilena con recordadas producciones como "Ángel Malo", "La Madrastra", "Adrenalina", entre otras. Estas teleseries no solo cautivaron a millones de espectadores, sino que además consolidaron la carrera de destacados actores nacionales, entre ellos Carolina Arregui, quien se transformó en uno de los rostros más emblemáticos de esa época.

¿Qué teleseries de Canal 13 han quedado más grabadas en la memoria de los chilenos?

Entre finales de los años 70 y comienzos de los 80, la producción de teleseries en Chile estuvo prácticamente detenida. No fue sino hasta abril de 1981 cuando Canal 13 decidió retomar el género con una gran apuesta: el estreno de "La Madrastra", una producción que no solo marcó el regreso de la ficción nacional, sino que también pasó a la historia como la primera telenovela a color emitida en nuestro país.

La Madrastra (1981)

Original de Arturo Moya Grau y dirigida por Óscar Rodríguez, "La Madrastra" relataba la historia de una mujer injustamente acusada de un crimen en Estados Unidos. Su estreno en 1981 no solo paralizó a Chile, sino que también se convirtió en el primer gran fenómeno de las teleseries nacionales, abriendo una nueva era en la televisión local.

El propio Rodríguez recuerda que fue una verdadera apuesta, ya que en ese entonces no existía mayor experiencia en el género. “Tuvo un elenco muy bueno, personajes entrañables y, además, mostró rincones de Chile como Pomaire, algo que no se veía antes en televisión”, comentó el director a Canal 13, destacando que “el público valoró profundamente que estas historias se produjeran en el país y no se compraran solo en el extranjero”.

Para los actores también fue un desafío inesperado. Yael Unger confesó que “jamás se me pasó por la cabeza que yo podía ser ‘La madrastra’. Yo visualizaba a esta mujer mucho mayor que yo, tenía 39 años en ese entonces, y cuando me dijeron que sería yo, quedé en shock. Nadie sospechó que esa teleserie se transformaría en un boom, hasta que ya en el capítulo 30 no podías salir a la calle”. Gloria Münchmeyer, quien encarnó a la villana "Estrella", añade que fue todo un fenómeno: “Fuimos pioneros y logramos un interés inédito en el público, alcanzando hasta 80 puntos de rating. A mí me tocó la villana, yo lo supe el día anterior a la grabación… ¡y fue todo un fenómeno!”.

Ángel Malo (1986)

En 1986, sorprendió con "Ángel Malo", adaptación de una obra brasileña que en Chile estuvo bajo la dirección de Óscar Rodríguez. La teleserie significó el primer protagónico de Carolina Arregui, quien junto a Bastián Bodenhöfer conformó una dupla inolvidable. La historia de "Nice", una joven humilde que aspiraba a una vida de lujos sin importar las consecuencias, rompió esquemas al presentar a una protagonista en el rol de villana. “Ángel Malo fue una teleserie atípica… hasta ese entonces la protagonista era sinónimo de bondad”, recuerda Rodríguez.

El impacto fue tal que marcó un antes y un después en la ficción local. “Después de haber hecho tantas teleseries, puedo decir que algo pasó con ‘Ángel Malo’, hubo un antes y un después, es icónica y se ha mantenido en el tiempo”, confesó Arregui, quien aún considera a "Nice" como uno de los personajes más importantes de su carrera. El desenlace trágico de la historia, con la muerte de la protagonista tras dar a luz, quedó grabado en la memoria colectiva como uno de los finales más conmovedores de la televisión chilena.

Amor a Domicilio (1995)

En el segundo semestre de 1995, tras varios intentos sin éxito, el canal apostó por un nuevo talento en las teleseries y contrató al joven José Ignacio “Chascas” Valenzuela para crear "Amor a domicilio". La producción devolvió a la señal el liderazgo en sintonía e incorporó temáticas más cercanas a los jóvenes.

Protagonizada por Alejandra Herrera y Luciano Cruz-Coke, la historia seguía a un grupo de jóvenes que trabajaban en una pizzería para costear sus estudios y asumir responsabilidades propias, marcando un giro fresco en la ficción dramática nacional.

Adrenalina (1996)

En 1996, Canal 13 continuó la senda iniciada por Valenzuela y confió en otro joven guionista, Pablo Illanes, para crear "Adrenalina". La historia giraba en torno a un grupo de colegiales, especialmente cuatro amigas conocidas como “Las reinas de la noche”, que compartían alegrías, penas, amores y desamores en la discotheque más popular de Santiago.

Protagonizada por Francisca Merino, Luciano Cruz-Coke, Alejandra Herrera, Güido Vecchiola, Berta Lasala y Aranzazú Yancovic, la producción se convirtió en un éxito de sintonía. Sobre su creación, Illanes recuerda: “Es una teleserie que me sirvió muchísimo para poder plasmar la pulsión creativa que yo tenía desde los tiempos del colegio, era como una venganza mía hacia los tiempos del colegio. Y es una teleserie a la que le tengo mucho cariño porque fue muy rupturista para la época y la veo con ojos nostálgicos y con un poco de pudor también… pero me hizo muy feliz y seguramente mi carrera no sería la misma sin esa teleserie”.

La teleserie más exitosa de los años 90 en Canal 13: "Playa Salvaje" (1997)

El éxito de Pablo Illanes continuó en 1997 con "Playa Salvaje", la producción dramática más vista de toda la década de los noventa en la televisión chilena.

La historia exploraba el mundo de los surfistas, con locaciones en Iquique, e incorporaba suspenso e intrigas familiares. Protagonizada por Catalina Pulido, Juan Pablo Sáez y Alejandra Herrera, la telenovela promedió 32,7 puntos de rating y logró imponerse con fuerza sobre su competencia, consolidándose como un fenómeno televisivo de la época.

Pablo Illanes, creador y guionista de "Playa Salvaje", recuerda la experiencia con entusiasmo: “La recuerdo con mucho cariño también. Fue mi primera teleserie con Óscar Rodríguez, a quien admiro muchísimo. Fue un proyecto para cuyo éxito yo no estaba preparado, porque fue la primera vez que una teleserie nuestra sepultaba a la competencia. Para Óscar fue un regreso importantísimo a las teleseries con éxito, recuerdo que en su oficina puso el rating de 42 puntos que marcó en octubre de 1997, estaba muy feliz”.