La industria televisiva chilena ha entrado en una fase de guerra asimétrica. No es azar; es una respuesta en bloque a la «fatiga de realidad» de una audiencia que ya no soporta más platos de comida ni talentos reciclados. En este escenario, TVN ha decidido mover sus piezas bajo un hermetismo absoluto, apostando por el activo más valioso del mercado: la risa ácida de un fenómeno de masas.
El mapa del conflicto está configurado para una colisión de estilos sin precedentes. Mientras Canal 13 le entrega las llaves de su prime a Luis Slimming y Chilevisión reactiva la nostalgia con el regreso de El Club de la Comedia, en Bellavista 0990 la apuesta es mucho más arriesgada.
TVN ha decidido que, para sobrevivir, debe capturar la estética y la audiencia del podcasting más exitoso del país.
La «Operación Caroe»: El humor negro frente al modelo de Chilevisión
Bajo estricta reserva, el canal estatal prepara su contraataque liderado por el máximo referente del stand-up nacional: Edo Caroe. La lógica es quirúrgica: inyectar el ADN de «Sentido Común» o «Tomás va a morir» en la vena de la televisión pública, pero administrando el complejo entorno social de una señal pública.
Es un ejercicio de equilibrismo político. En TVN saben que Caroe es el único con la transversalidad necesaria para transitar por esa delgada línea roja donde se hace reír sin violar los códigos fiscales.
El proyecto no busca competir con la estridencia de Detrás del Muro en Mega, sino construir un relato de comedia de autor y actualidad punzante. Saben que las noticias no existen, son una interpretación social, y están fabricando una que les permita recuperar influencia en el horario prime frente a la competencia directa de Slimming.
La risa como herramienta de poder en TVN
Este giro de TVN hacia el fenómeno Caroe —en paralelo al desembarco de Slimming en el 13 y el reciclaje de Chilevisión— no es solo entretención; es una operación de limpieza de imagen.
En un Chile polarizado, la risa funciona como el anestésico perfecto para mantener a la audiencia conectada sin los riesgos del debate político frontal.
La orden en Bellavista es clara: permitir la acidez de Caroe para validarse ante el público joven, pero bajo una estructura que resista las críticas del CNTV.
TVN apuesta a que el ritmo de Caroe sea la alternativa estratégica frente al pasado de CHV y el presente de Canal 13. El viernes volverá a ser el campo de batalla de los comediantes, y esta vez, el poder se juega en el remate del chiste.
































