TVN volvió a estar en el centro del debate público luego de que la senadora Beatriz Sánchez y el diputado Ignacio Achurra, ambos del Frente Amplio, enviaran una carta al director de El Mercurio titulada “Más y mejor TV pública”.
En el texto, los parlamentarios plantearon que Chile necesita una televisión pública capaz de llegar a todo el territorio, representar la diversidad del país y ofrecer un espacio común de encuentro ciudadano.
En la misiva, Sánchez y Achurra sostuvieron que, en una sociedad cada vez más fragmentada por plataformas y algoritmos, ese tipo de espacios compartidos son parte de una democracia sana, y que TVN cumple un rol insustituible en ese sentido.
Valoraron además que el Gobierno haya declarado su voluntad de resguardar la función pública del canal, sosteniendo señales como NTV, las transmisiones regionales, el archivo audiovisual y la cobertura internacional, en medio de la grave situación financiera que atraviesa la estación.
La preocupación por la demora en la mesa técnica para TVN
Pese a ese respaldo, los parlamentarios manifestaron su inquietud porque, más de un mes y medio después de su anuncio, todavía no se constituye la mesa técnica encargada de abordar la situación financiera de TVN.
Advirtieron que los plazos apremian, ya que el nuevo modelo de financiamiento debe estar definido antes de que comience la discusión del Presupuesto 2027 en el Congreso.
Para Sánchez y Achurra, resolver el financiamiento no es suficiente.
Señalaron que el ecosistema audiovisual cambió radicalmente y que TVN debe adaptarse a nuevas plataformas, audiencias y formas de consumo de contenidos, sin perder de vista la función pública que justifica su existencia.
Desde el Frente Amplio, los parlamentarios plantearon que defender la televisión pública no significa mantener a TVN tal como está ni limitarse a financiar su supervivencia, sino asumir la actual crisis como una oportunidad para construir un proyecto público capaz de responder a las transformaciones de las comunicaciones y recuperar relevancia en las próximas décadas.
La carta cerró con un llamado directo: el desafío no es simplemente salvar a TVN, sino recuperar para el país una televisión pública fuerte, moderna y capaz de volver a reunir a los chilenos en un espacio común.





