Gloria Estefan llega esta noche a la Quinta Vergara 44 años después de su primer festival. Pero Gloria Estefan en Viña 2026 no habló de música: habló de política migratoria, de Trump, y lo hizo sin eufemismos.
No habló de música. Habló de política migratoria. Y no lo hizo con eufemismos.
«Una cosa es agarrar criminales. Otra es hacer redadas de familias»
La pregunta llegó directo: ¿qué piensa de lo que está viviendo la comunidad latina en Estados Unidos bajo la administración Trump? Estefan no esquivó. «Me asusta mucho lo que estoy viendo», dijo. Y luego fue más lejos.
Trazó una línea clara entre perseguir criminales y lo que el ICE está haciendo en barrios, escuelas y lugares de trabajo. Familias separadas, niños afectados, personas que llevan décadas pagando impuestos y contribuyendo al país, detenidas sin distinción. «Cualquiera que esté en Estados Unidos es inmigrante», cerró.
El Holocausto como referencia
Lo más fuerte no fue la crítica al ICE. Fue la referencia que usó para contextualizar lo que está pasando. Dijo que cuando estaba en la universidad estudió literatura del Holocausto. Que no está comparando ambas situaciones. Pero que la lección que se llevó de esa clase fue una sola: que el silencio es el peligro más grande.
«Cuando uno ve algo que no es correcto, algo malo, que no es moral, que va en contra de los valores y el amor de lo que es ser un ser humano, uno tiene que hablar», dijo.
Por qué importa que Gloria Estefan en Viña 2026 haya dicho esto
Hay artistas que llegan a Viña a promover un disco y se van. Gloria Estefan llegó a hablar de lo que está pasando en el país donde vive, ante la prensa de toda América Latina, el día antes de abrir el festival más importante del continente.
Eso tiene un peso distinto. No es un tuit. No es una historia de Instagram. Es una conferencia de prensa con micrófonos abiertos y cámaras encendidas.
Hoy sube al escenario junto a Stefan Kramer y Matteo Bocelli. Pero la frase que va a quedar de esta semana no la va a cantar. Ya la dijo aye
