Golpeado y profundamente autocrĂtico. AsĂ reapareciĂł Juan David RodrĂguez tras la tormenta que Ă©l mismo desatĂł. El ex «Rojo», visiblemente afectado por las consecuencias de su polĂ©mica entrevista en «Primer Plano» (CHV), confesĂł su total arrepentimiento. En una nueva conversaciĂłn, el cantante admitiĂł su gran error: haber expuesto pĂşblicamente su drama familiar y «farandulizar» un dolor que debiĂł mantenerse en privado.
«Vi la entrevista y la encontré paupérrima»
El mea culpa del artista tuvo lugar en el programa «Que te lo digo» de Zona Latina. AllĂ, el cantante se sincerĂł sobre el torbellino de la Ăşltima semana. «Yo tenĂa que haber guardado silencio absoluto y de eso sĂ me arrepiento», explicĂł en el espacio conducido por Sergio Rojas.
Con una honestidad brutal, RodrĂguez incluso criticĂł su propia apariciĂłn televisiva anterior. «¿Sabes por quĂ© aceptĂ© hablar con ustedes? De verdad que vi la entrevista (en «Primer Plano») y la encontrĂ© paupĂ©rrima», confesĂł. «Me arrepiento, mezclĂ© cosas, estaba muy enredado con el tema de mis sensaciones», agregĂł.
Un doloroso aprendizaje
El exintegrante de «Rojo» recapitulĂł la polĂ©mica de la semana pasada. En el programa «Primer Plano», habĂa defendido el no pago de una pensiĂłn alimenticia, argumentando que un examen de ADN que confirmaba su paternidad «no era fidedigno». Sus palabras generaron una ola de crĂticas.
Ahora, el cantante parece tomar un nuevo camino. Aunque aĂşn deslizĂł crĂticas a su expareja por la exposiciĂłn del caso, asumiĂł su parte. «Yo asumo mi responsabilidad en haberla cagado», afirmĂł. Más importante aĂşn, dio un paso hacia la aceptaciĂłn. «TendrĂ© que asumir todas las consecuencias y jugármela por este niño, o por mi hijo en este caso», dijo, abriendo por primera vez la puerta a reconocer el vĂnculo.
Su deseo final es intentar sanar la herida lejos de las cámaras. «Me arrepiento de haber farandulizado esto. Quiero seguir siendo el buen papá que he sido con mi hija, que se solucione todo y que se haga un ADN como corresponde«, cerró, dejando en evidencia un doloroso aprendizaje sobre el alto costo de ventilar los dramas personales en televisión.






