Julio César Rodríguez: "Estoy en una posición de cuestionar al poder"

Julio César Rodríguez: «Estoy en una posición de cuestionar al poder venga de donde venga»

por Rocio Toledo @rociotole_
Julio César Rodríguez
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Desde el año pasado el periodista Julio César Rodríguez ha cultivado una creciente popularidad por su rol en pantalla que se condice con el éxito en término de sintonía que ha conseguido Contigo en La Mañana, matinal que lidera junto a Monserrat Álvarez.

Si bien descarta ser el presentador más importante de la franja matinal, reconoce que los buenos resultados son fruto de un trabajo en equipo, el que ha logrado «generar mucha confianza en la gente, sienten que los interpretamos e interpelamos al poder, que somos incisivos, directos, buenos periodistas y además que tenemos humor. Si la cosa no entra por la seriedad, entra por el chiste», afirma en entrevista con El Filtrador.

La popularidad del profesional es también palpable en su cuenta de Instagram, donde, a pesar de declararse «malo para las redes sociales», hace el esfuerzo de mantenerse conectado con el público. «Me he hecho un hábito de subir al menos una foto al día, pongo hasta alarma (ríe) porque la gente es muy cariñosa. Mi Instagram funciona como una comunidad súper buena onda, nunca he tenido un problema», afirma.

¿Qué opinión le merece ser visto como una especie de ‘justiciero de demandas sociales’, un animador que interpela a políticos sin pelos en la lengua?

Lo que trato de hacer todos los días es un esfuerzo por mantenerme consciente y concentrado, de tratar de bucear en las demandas de la gente y ponerme en los zapatos de los ciudadanos para poder tomar la esencia de los problemas que tienen. Ese match no tiene que ver con ser populista, sino que con salirme de mis privilegios, porque pertenezco a un grupo privilegiado, para poder entrar en los zapatos de los ciudadanos en mi rol de periodista y animador.

De hecho este perfil que para la televisión es novedad tiene su génesis en su programa de radio y late shows, los que, indica, le han permitido entablar diálogos con diversos políticos. Todo esto desde la base del humor, aspecto que «hoy es más valorado, la gente está más ávida de ese tipo de conversaciones  y a mí me acomoda mucho más», explica.

Hace un tiempo declaró que había enterrado al periodista político, sin embargo lo vemos animando sendos debates en el matinal…

Yo creo que mi personalidad ahora es mixta, soy capaz de hacer una mixtura entre los contenidos y el humor, el que tampoco todo es tan grave, que hay que tratar en la vida de llegar a acuerdos. Esta mirada me ayuda mucho a pararme hoy en la televisión y tener la convicción y la tranquilidad de que estoy en una posición de cuestionar al poder venga de donde venga. La posición de nosotros es precisamente navegar en las inconsistencias de las autoridades. El cuestionamiento siempre cae mal sobre las autoridad que está gobernando, pero eso no tiene que ver con un color político.

¿Volvería a incursionar en el formato late show considerando el contexto actual del país?

Sí, porque creo que la conversación nunca pasa de moda, es súper útil y hoy día se necesita más que nunca. El late tiene un formato más amistoso, porque los tiempos son más largos de entrevista y uno logra generar un vínculo con el entrevistado y pasar por distintas emociones, y el formato te permite que todas esas emociones sean cruzadas por el humor.

Por años fue el conductor de un programa emblemático de CHV como Primer Plano. ¿Cree que la farándula ya no tiene cabida en la televisión actual?

No sé si ha muerto, lo que pasa es que ya no existe como antes. Hoy la gente está interesada en otros temas, tomando conciencia de otras situaciones que le aquejan e importan más. Se pasó del personaje al tema.

¿Es la política una especie de “nueva farándula”?

Acá (Chile) no da para eso, acá los contenidos y los temas están muy fuertes por sobre las personas, interesa más lo que dice el político que lo que hace en su vida personal, a menos que su vida personal no se condiga con su discurso.

Política

En su momento apoyó la candidatura de Marco Enrique-Ominami. ¿Hay algún político que lo represente en la actualidad?

Yo nunca he militado en ningún partido político y nunca he firmado por un partido. Con Marco fue algo especial porque antes que fuera candidato éramos amigos, entonces no fue el apoyo de un asesor o un partidario, sino de un amigo. Si mañana fuera Mirko Macari (periodista) de candidato, por ejemplo, lo apoyaría con el alma porque es mi amigo.

¿Volvería a apoyar a algún amigo político sabiendo el costo mediático que eso le pueda significar?

Yo creo que la gente valora que uno sea lo más transparente posible, lo que no perdonan es ser obsecuente ante una situación de algún personaje. Valoran que en tu pega seas lo más consecuente posible. Ahora, tampoco creo que el periodista tenga que estar trabajando para alguien porque una cosa es apoyar un programa y otra es ponerte a trabajar por alguien.

«Pero nunca de casarme con alguien, porque no creo en eso. Para la pega que hacemos siempre tenemos posición porque estás en una posición en la vida, no puedes estar siempre en la objetividad… puedes apoyar un programa de gobierno porque te representa, pero otra cosa es ser ciego, inconsecuente e indolente si esa persona está haciéndolo mal».

Por lo general los animadores o rostros evitan estas situaciones…

El periodismo siempre tuvo este mito de la objetividad y las cosas no son así. Cada persona siente y piensa de una forma. Un periodista es igual que un médico o un arquitecto, es decir, tiene una posición frente a la vida porque es un sujeto y no un objeto. Pero no confundir la objetividad con la honestidad, para nosotros es imprescindible ser honestos.

matinales Contigo en La Mañana CHV Julio César Rodríguez
Julio César junto a Monserrat en el matinal de Chilevisión

Crisis en la TV

Por las calles se pueden leer mensajes en contra de la televisión («la tele miente»), reflejando un descontento de la ciudadanía hacia los medios. ¿Por qué cree que existe este malestar?   

Creo que la televisión en época de estallido social tuvo una crisis lógica de credibilidad porque precisamente está muy sujeta al avisaje y a los poderes, se genera una desconfianza lógica. La televisión formaba parte de lo que la gente protestaba, se sentían en desmedro de grupos que estaban con privilegio, que había mucha injusticia, simetría y la tele formaba parte de ese grupo, entonces era lógico que la gente alegara en contra de la televisión.

En ese sentido, Rodríguez añade que «los Departamentos de Prensa tratan de hacer bien la pega, tratan de jugársela, los periodistas son, en general, todos independientes, gente con ética y que en el medio que estén tratan de hacerlo lo mejor posible».

¿Cómo evalúa la cobertura de la televisión sobre la emergencia sanitaria?

La pandemia es distinta porque trae mucha más información, no hay una rivalidad, no está tan polarizada la gente como en octubre. O sea, sigue polarizada pero en otro tono, tiene que ver con las medidas que se toman. La televisión hoy entrega herramientas y elementos que son buenos para cualquier sector; información, certezas, entrevistas sobre beneficios, datos. «Estos contenidos tienen menos confrontación entre la audiencia».

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