Karina Álvarez, protagonista hace apenas una semana de un audio viral sobre cómo preparar empanadas «con dos masas», planteó este martes en pantalla una pregunta directa a sus compañeros de panel: por qué no se había aplicado una solución tecnológica a cada bus para frenar la evasión en el transporte público.
Su propia respuesta fue instalar torniquetes «como los que hay en el Metro, pero en la subida», como forma de ordenar el sistema de pago.
La sugerencia no pasó sin corrección. En el mismo despacho, sus colegas le explicaron que parte de la flota RED ya cuenta con ese mecanismo instalado y, que la experiencia no fue la esperada: según relataron, el sistema «se hace muy lento el andar» durante las horas de mayor demanda y, de todas formas los usuarios encuentran la forma de evadir el pago.
La corrección quedó registrada al aire, con Álvarez sin mucho margen para responder en el momento.
Karina Álvarez y el dato que faltó en el estudio de CHV
El recorte del despacho circuló rápido en redes sociales, acompañado de comentarios burlones sobre el nivel de la propuesta y memes que compararon el momento con la polémica previa de las empanadas.
A diferencia de esa primera controversia, donde Álvarez optó por seguirle el juego al humor y sumarse a la broma, esta vez cambió de estrategia: fue por los datos duros.
En una historia publicada en su cuenta de Instagram, la periodista se dirigió directamente «para los trolls que buscan seguidores de manera fácil» y entregó la cifra que, según ella, faltó exponer en el estudio: cerca del 41% de los buses RED ya tiene torniquetes instalados actualmente.
Agregó, además, que en 2018 se había anunciado formalmente que no se incorporarían más unidades de la flota con ese sistema, el mismo dato que había intentado poner sobre la mesa durante el despacho en vivo, sin éxito.
La publicación no incluyó autocrítica ni un tono conciliador. Álvarez tampoco borró el segmento cuestionado ni pidió disculpas por la propuesta original que hizo al aire.
Se limitó a exhibir la cifra, respaldar su planteamiento inicial con datos concretos y dejar que la conversación continuara en su propio territorio digital, sin la edición de terceros de por medio.
La publicación acumula, hasta ahora, comentarios divididos: usuarios que valoran que haya respondido con información y otros que insisten en que el error estuvo en plantear la idea sin haberla verificado antes de salir al aire.
El episodio se suma a una seguidilla de momentos virales para la periodista en las últimas semanas, que la han mantenido en el radar de la conversación digital dentro y fuera de la pantalla.


