El susto de salud de Leandro Martínez partió en plena madrugada. Terminó con el ex integrante de Rojo camino a un servicio de urgencia, temiendo lo peor mientras su cuerpo reaccionaba sin explicación aparente.
«Desperté con un fuerte dolor en la parte izquierda de la nuca», relató el cantante. Así describió el inicio de un episodio que se agravó en cosa de minutos, sin que en ese momento entendiera bien qué le estaba pasando.
Lo que vino después lo asustó de verdad. «Se me cayó la mitad de la cara de un momento a otro», contó. Ese síntoma lo hizo pensar de inmediato en lo peor y lo llevó a levantarse a buscar un espejo.
«Pensé que podía ser una parálisis facial, pero podía mover la boca», agregó, tratando de entender en tiempo real qué le estaba pasando a su cuerpo mientras el cuadro seguía avanzando de forma acelerada.
Martínez, recordado por su paso por la banda juvenil de TVN, decidió compartir el episodio en redes sociales apenas se sintió con ánimo. Eso generó una ola inmediata de mensajes de apoyo entre sus seguidores.
El susto de salud de Leandro Martínez escaló rápido esa madrugada
La situación no se quedó ahí. Según su propio relato, el otro lado de la cara también se le empezó a hinchar. La hinchazón le afectó los ojos y la visión por algunos minutos.
«Pensé que era un ACV«, reconoció Martínez, verbalizando el miedo que cualquiera sentiría frente a síntomas de ese tipo apareciendo de la nada en plena madrugada y en soledad.
El temor no se quedó en lo físico. «Pensé que me moriría, o al menos quedaría con algo grave», confesó. El relato generó preocupación inmediata entre sus seguidores apenas lo compartió en sus redes.
La alarma duró poco, eso sí. Fue su esposa, Camila Guzmán, quien salió a bajarle el perfil a la angustia generalizada con una aclaración directa. «Lea está bien. No hay que preocuparse. Esto pasó hace una semana, nada grave», escribió.
Según explicó Guzmán, todo apunta a que el episodio correspondió a una reacción alérgica a un medicamento. No se trató, entonces, de un cuadro neurológico como el propio Martínez llegó a temer en el momento más álgido del susto.


