A veces, el miedo a que la historia se repita es el motor que rompe el silencio mĆ”s profundo. La periodista Natalia Mandiola abrió una herida guardada por dĆ©cadas para contar su verdad. En una cruda confesión, la comunicadora reveló haber sido vĆctima de abuso sexual durante su infancia, un trauma que la persigue hasta hoy y que ha moldeado por completo su forma de enfrentar la maternidad.
La revelación tuvo lugar en el podcast Ā«MamĆ” sin progresĀ». Mientras hablaba sobre los temores que siente como madre, la ex Ā«Calle 7Ā» (TVN) se desahogó con una honestidad que heló la sangre. Ā«SĆ, sufrĆ abuso de dos familiares y violación del hijo de una amiga de mi mamĆ”, entonces venĆa con hartos traumitasĀ», confesó, poniendo nombre a un dolor que cargó en silencio por aƱos.
El impacto de esa experiencia fue tan profundo que llegó a influir en sus deseos antes de ser madre. Ā«Inconscientemente yo querĆa que mi hijo fuera hombre, para que no pasara todas las cosas que yo pasĆ©, que fueron rudasĀ», explicó. La comunicadora recordó los sentimientos que la paralizaron en ese entonces: Ā«TenĆa miedo, me sentĆa culpable, sucia, un montón de cosas. No digna del amorĀ», consigna La Cuarta.
La vulnerabilidad de un hogar sin un padre
Mandiola fue mĆ”s allĆ” y analizó el contexto que, segĆŗn ella, facilitó los abusos. Atribuyó parte de la vulnerabilidad de su familia a la ausencia de una figura paterna. Ā«Ver que la gente te pasaba a llevar y se sentĆa con ese derecho de pasarte a llevar porque no habĆa un hombre en tu casa, lo vivĆ desde muy chicaĀ», lamentó.
Esta percepción de fragilidad, sintió, era aprovechada por los agresores. Ā«TambiĆ©n como veĆan a una mamĆ” sola, yo creo que se sentĆan quizĆ”s con ese derecho de decir como ‘aquĆ no va a pasar nada‘, Āæcachai?ā, reflexionó la periodista con dolor.
Esa herida del pasado se transformó hoy en un estado de alerta permanente para proteger a su propia hija. Ā«Hoy dĆa me da lo mismo si es mi suegro, o sea yo, si es el amigo, soy una persona sĆŗper desconfiada y soy una persona muy desconfiada con mi hijaĀ«, recalcó, dejando en claro que no estĆ” dispuesta a correr ningĆŗn riesgo.
La historia de Natalia Mandiola generó una ola de apoyo en redes sociales, donde ciento de personas aplaudieron su valentĆa. Su testimonio no es solo el relato de un trauma; es la voz de una sobreviviente que transforma su dolor en un escudo para proteger a la nueva generación y, al hacerlo, le da fuerza a miles que han sufrido en silencio.
El Filtrador Informa: Romper el silencio y dónde buscar ayuda
El testimonio de Natalia Mandiola es un acto de valentĆa que ayuda a visibilizar el abuso sexual infantil. Sentimientos como la culpa o la vergüenza son comunes en las vĆctimas y son una de las principales barreras para denunciar. En Chile, existen fundaciones como Para la Confianza y Amparo y Justicia que ofrecen apoyo legal y psicológico gratuito a niƱos, niƱas y adolescentes que han sido vĆctimas. Romper el silencio es el primer paso para sanar.






