Nicolás Larraín no se guardó nada. El conductor protagonizó un feroz descargo contra la televisión abierta chilena durante su participación como invitado en Todo Va a Estar Bien, el programa que conducen los comediantes Rodrigo González y Mauricio Flores.
El segmento tenía un formato simple: cada invitado dispone de un “minuto de confianza” para hablar del tema que quiera. Mientras González aprovechó el suyo para saludar a los recolectores de basura y Flores hizo un llamado a los ciclistas, Larraín pidió permiso para hablar de lo que realmente le interesaba, y no se contuvo.
“Quería decir que la televisión está muy rasca”, partió diciendo Nicolás Larraín, también locutor radial, cuestionando que hoy el símbolo de la pantalla chica sea Julio César Rodríguez. Para graficar su punto, se remontó a la televisión de los años 70 y 80, mencionando a Raúl Matas, César Antonio Santis y Gina Zuanic como referentes de otra época.
Nicolás Larraín apunta contra tres rostros de la TV chilena
Larraín siguió con su descargo y cuestionó directamente la presencia de Danilo 21 en pantalla, calificando el nivel actual de la parrilla como un problema de fondo para la industria. También apuntó contra los matinales, a los que definió con dureza, y mencionó a Tonka Tomicic entre los ejemplos de lo que, a su juicio, ya no funciona en la televisión actual.
El conductor tampoco dejó fuera a los realities. Aseguró no tener ningún interés en ese tipo de formatos y lanzó una crítica directa a “Fiebre de Baile”, de Chilevisión, insinuando que la participación de los famosos en el programa respondería más al pago que reciben que a un interés real por el baile.
Tras terminar su descargo, Larraín bajó el tono y aclaró entre risas que todo era “un chiste”. González, en tanto, salió a poner paños fríos y destacó la trayectoria de Julio César Rodríguez, recordando que fue editor del diario La Nación y que ha trabajado en distintos formatos de televisión a lo largo de su carrera.
Consultado por la reacción, Larraín remató aclarando su relación con el conductor de Chilevisión: “Yo soy amigo de Julio César, somos amigos”, zanjó, dejando en claro que su crítica apuntaba más a la industria que a las personas mencionadas.







