Nicolás Solabarrieta habló de las adicciones de su padre, el periodista deportivo Fernando Solabarrieta. Lo hizo en Volverías con tu ex, en el capítulo que Mega emite este jueves en la noche.
Fue durante una actividad en la que los participantes compartieron temas sensibles de sus vidas frente a cámara. Julio César Rodríguez guió la conversación y Tonka Tomicic también le hizo preguntas.
El exfutbolista partió por la relación con su papá. “Ha sido un papá increíble, pero por supuesto que hemos tenido diferencias muy grandes”, dijo. Reconoció que hubo “periodos donde hemos estado muy distanciados”. Igual lo definió como “una persona maravillosa”, aunque advirtió que las adicciones sacan “las partes más oscuras de una persona”.
Contó que se dio cuenta de lo que pasaba cuando “tenía como 11 o 12 años”. De esa etapa guarda poco. “Tengo muy bloqueada mi infancia”, admitió. Solo le quedan “fragmentos no más”.
El apellido hizo todo más difícil. “Era tener que ocultar algo precisamente por la fama de mi familia”, explicó. Puertas adentro, según contó, “en la casa estaba todo roto”.
Rodríguez le preguntó por la rehabilitación. “Uno no se rehabilita de las adicciones, simplemente las trabaja”, respondió. Luego remató: “Una persona adicta va a ser adicta toda su vida”.
¿Qué dijo Nicolás Solabarrieta de su papá?
Nicolás Solabarrieta dijo que su padre “siempre ha sido una persona extremadamente autoexigente, que no se conforma con los triunfos”. Así respondió a Tonka Tomicic, que le preguntó qué lo desvió del camino. A su juicio, eso lo lleva a “un vacío constante que él no logra llenar”.
También aclaró que las adicciones no fueron “su voluntad” ni “una decisión constante”. Su familia, dijo, es “lo más maravilloso que tengo en mi vida”. “Hoy tenemos una muy linda relación, pero es una preocupación constante”, contó.
Durante años estuvo al lado de su padre en ese proceso. Sin embargo, terminó adoptando el punto de vista de su madre, que le decía “sana, ten tu vida”.
“Lo de mi papá es una decisión personal, él tiene que querer salir”, afirmó. Por eso dejó de intervenir cuando Fernando “tomó las riendas del asunto”. Ayudarlo, reconoció, “también fue muy tóxico para mí”.
Al final, dejó un consejo para otros hijos que viven lo mismo. Les recomendó ser incondicionales, pero sin tomar roles que no les corresponden.
Lo dijo por experiencia. Asumir ese papel le pasó la cuenta y, según contó, “me llevó a momentos muy oscuros para mí mismo”.


