Faltan horas para que ¿Volverías con tu ex? 2 viva su Cara a Cara más tenso hasta ahora. Esta noche Tom Brusse y Raimundo Cerda casi llegan a los golpes, en una pelea que sus propios compañeros tuvieron que frenar a la fuerza.
Todo parte cuando Brusse toma el micrófono para votar y va directo contra Rai: «Tú llegaste acá supuestamente soltero, pero no te creo nada. Cuando yo llegué estabas súper enamorado. Si no era tongo, hubieras agarrado tus maletas y te hubieras ido para tu casa».
«Pero ustedes dos están por las lucas, por la plata, no por amor», remata Tom.
Cerda no se queda callado: «No te vas a meter en nuestra relación», responde, desencajado.
Tom insiste y lo acusa de cobarde: «Preferiste huir. Eres un sinvergüenza. No sé si lo puedo contar, pero este…», alcanza a decir, antes de que Raimundo lo interrumpa.
«¿Qué atribuciones te das para decir eso?», lo encara, acercándose de forma intimidante. La tensión sube tanto que los demás participantes deben intervenir para separarlos antes de que la situación se salga de control.
Tom Brusse y Raimundo Cerda, al borde de la pelea en vivo
El encierro no da tregua. En su turno de votación, Faloon Larraguibel nomina sin piedad a Luis Mateucci: «Eres un payaso, un mentiroso que se dedica a hablar mal de las mujeres. Lo único que haces es payasear y aletear, porque no te atreves a nada más, te da miedito».
«Eres un chanta y lo sabes, y más encima mandas a otras mujeres a que te defiendan», cierra Faloon.
El argentino responde con ironía y un autógrafo de regalo, y desde su asiento Raimundo estalla en su defensa: «¡Oye hueón! ¡Te pedí respeto por la Faloon, imbécil! ¡Con ella no te vas a meter!».
Faloon nomina a Mateucci y Rai sale a defenderla
Antes del quiebre entre Tom Brusse y Raimundo Cerda, también hubo Cara a Cara para Nicolás Solabarrieta y Guarén: Camila Nash los enfrentó por el estancamiento de su relación y terminó destapando que a Nicolás lo esperaría una mujer argentina afuera del encierro, algo que él negó ante Tonka Tomicic.
Con el clima al límite, la conductora tuvo que poner orden: «El respeto es para todos. Las cosas se dicen de frente. ¡Se acabaron sus tiempos, no quiero escuchar una palabra más de ustedes!».


