Mañana miĂ©rcoles viviremos un impactante nuevo capĂtulo en «The Wall». Los nuevos participantes son dos hermanos: Kevin y Ruben. La historia de estos dos hermanos cambiĂł,  tras un mediático accidente, donde un hombre en estado de ebriedad atropellĂł a Kevin y  el adolescente terminĂł perdiendo ambas piernas.
El sueño de ambos es obtener el dinero para comprar un par de prótesis para Kevin.

Los participantes son Kevin Silva Toledo, de 21 años, estudiante de  cuarto año de ingenierĂa civil en Unab y RubĂ©n Silva Toledo , de 30 años, electricista en LYSI IngenierĂa.
KEVIN: Desde pequeño, nunca fue el mejor de la clase, más bien era de los últimos. Tuvo una infancia feliz, no se preocupaba de mucho,  realmente. Le interesaban los deportes: natación, running, etc, aunque ninguno en especial. Siempre hizo de todo un poco.
A inicios de abril de 2011, su profesor del colegio, quien era maratonista, prometiĂł un 7 a quienes corrieran con Ă©l en la MaratĂłn de Santiago; por eso Kevin decidiĂł participar. Ese dĂa, su padre no pudo llevarlo en auto como solĂa hacerlo y Kevin  saliĂł rumbo al paradero del Transantiago más cercano, donde un conductor  que estaba bajo la influencia del alcohol, lo atropellĂł. RubĂ©n estaba en casa cuando  fueron a avisarle del accidente. Le dijeron que su hermano habĂa muerto a causa del impacto y lo que vio en el lugar, no hacĂa más que confirmar el rumor.
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Sin embargo, Kevin seguĂa vivo cuando llegĂł al Hospital Barros Luco, donde lo estabilizaron. Tras pasar varias semanas de angustia para la familia, el riesgo vital seguĂa presente. RubĂ©n dice que tenĂan miedo de contestar el telĂ©fono en casa: podĂa ser la noticia que no querĂan escuchar:  Kevin podrĂa haber muerto.
El suceso alcanzĂł a ser muy mediático, Kevin se convirtiĂł en un niño sĂmbolo y ayudĂł a que la Ley Tolerancia Cero tomara vigencia. Un año despuĂ©s, en silla de ruedas, Kevin participĂł de la MaratĂłn de Santiago. Ese mismo año, fue el Ăşnico en LatinoamĂ©rica que llevĂł la Antorcha OlĂmpica,  en Londres 2012. Un logro, en sus palabras, inolvidable.
Kevin recibió ayuda de la Teletón, pero no fue la única ayuda que llegó: Farkas le regaló un auto para que le sea más fácil movilizarse y también pagó sus estudios universitarios. Se convirtió en un estudiante modelo, porque su objetivo es terminar su carrera y ser un ingeniero exitoso. No puede permitirse fallar, sino, no podrá costear los gastos constantes que requiere mantener sus prótesis y una calidad de vida digna.
Kevin y su familia tratan de salir adelante. Cada prĂłtesis debe cambiarla cada 7 años, usándolas al tope de su capacidad. El costo del par es de 38 millones de pesos. Pero durante ese tiempo hay que cambiar ciertas partes. Los pies, que son los que se cambian más frecuentemente (aproximadamente cada 1 año), cuestan un millĂłn cada uno. Kevin dice que es como si tuviera que comprarse una casa nueva cada 7 años. Es difĂcil, pero su familia, y su polola, están ahĂ para apoyarlo. Por eso Kevin no se quiebra, y sigue optimista ante la vida. Aunque sabe que se puede permitir muy pocas fallas.






