El joven, que en el Ăºltimo tiempo destacĂ³ por su participaciĂ³n en programas de telerrealidad de Canal 13, se presentarĂ¡ en una nueva emisiĂ³n del programa de conversaciones de ChilevisiĂ³n La divina comida hablando de una de las situaciones mĂ¡s difĂciles que debiĂ³ atravesar su familia debido a los problemas de su padre con el alcohol.
En este sentido, el espacio de conversaciĂ³n tendrĂ¡ como comensales a la gitana mĂ¡s famosa de Chile, Perla Ilich, al denominado «abogado de los famosos», Claudio Rojas, a la candidata presidencial del Partido Comunista Jeannette Jara, y al exfutbolista —hijo de los reconocidos periodistas televisivos Fernando Solabarrieta e Ivette Vergara—, NicolĂ¡s Solabarrieta.
Este Ăºltimo se abrirĂ¡ emocionalmente con sus compañeros para hablar sobre las complicaciones que debieron enfrentar como familia debido a los problemas que en el pasado Fernando Solabarrieta ha tenido con el alcohol, haciĂ©ndole figurar en titulares de prensa en mĂ¡s de una oportunidad.
¿CĂ³mo serĂ¡ la confesiĂ³n de NicolĂ¡s Solabarrieta en La divina comida?
«Siempre ha sido un tema muy difĂcil, un tema que lleva muchos años siendo parte de nuestra familia. Con los años uno va entendiendo que el tema de las adicciones es una enfermedad, es como un cĂ¡ncer, es como un aneurisma, no es algo que la persona realmente quiera hacer. Pero claro, quizĂ¡s desde muy chico me tocĂ³ ir asumiendo una posiciĂ³n complicada, porque tenĂa hermanos chicos. TambiĂ©n entender que mi mamĂ¡ obviamente, en muchas situaciones se debe haber sentido un poco sola y necesitar esa compañĂa, y yo ser el partner«, revelĂ³ sobre las dinĂ¡micas familiares en torno a la adicciĂ³n de su padre.
En este sentido, y dejando entrever que poco a poco las aguas se han ido calmando dentro de su familia, el hijo de Fernando Solabarrieta expuso que dieron un importante paso para sanar.
«Yo siento que uno de los primeros pasos para poder sanar de algo asĂ es la transparencia, y tambiĂ©n como dices tĂº, es algo muy comĂºn, y no es algo tabĂº. Sucede, pasa y no hay que juzgar, sino que simplemente acompañar», expuso en La divina comida, agregando que la estrategia que adoptaron para hacer frente a las crĂticas fue que «te haces burbuja, te cerrai entre los que somos, los cinco, y ahĂ no entran balas», comentĂ³.






