Hace unos dĂas se viralizĂł a travĂ©s de redes sociales una «funa» hacia dos periodistas de Radio BiobĂo, bajo el argumento de «escribir notas para perjudicar la situaciĂłn actual de los presos de la revuelta» en alusiĂłn de Gonzalo FarĂas -conocido como «mapache», manifestante que se mantiene en prisiĂłn preventiva en la Cárcel Santiago Uno.
En la acusaciĂłn, originada por la cuenta de Instagram «mapaxeealakallee», explican que las profesionales de la radioemisora «han sido totalmente inquisitivas de manera negativa y hostigosas con su proceso de investigaciĂłn, y el dĂa de hoy, que por fin el juzgado ha otorgado su libertad (de FarĂas) no hallaron mejor cosa que escribir un reporte ‘informando’ que su medida pasĂł a la Corte de Apelaciones, a sabiendas que todas estas notas pueden persuadir y cambiar la opiniĂłn de los jueces».
Debido a esta publicaciĂłn es que diversas personas del mundo de las comunicaciones e incluso de la polĂtica, han manifestado su repudio frente al hecho. Uno de ellos fue Christian Pino, experiodista de TVN, quien expresĂł en Twitter que «atacar al periodismo es atacar las bases de una sociedad democrática ¡No se puede permitir!».
Posteriormente, la polĂ©mica llegĂł a la FederaciĂłn de Medios de ComunicaciĂłn Social de Chile, conformada por la AsociaciĂłn Nacional de TelevisiĂłn (ANATEL), la AsociaciĂłn Nacional de la Prensa (ANP) y la AsociaciĂłn de Radiodifusores de Chile (ARCHI), entiedad que escribiĂł un comunicado expresando su preocupaciĂłn por el hostigamiento del que han sido vĂctimas las profesionales de BiobĂo.
«Chile transita hacia una nueva constituciĂłn, proceso polĂtico crucial para el futuro del paĂs, que requiere de ciudadanos informados y una prensa libre. El derecho a recibir informaciĂłn demanda la bĂşsqueda profesional de la veracidad, lo cual se determina de acuerdo con los estándares profesionales», comenzĂł el escrito.Â
Sobre la labor realizada por las periodistas, los organismos argumentan que la investigaciĂłn está amparada como «hechos de interĂ©s pĂşblico –como los actos de violencia ocurridos en octubre de 2019, la actuaciĂłn de los Ăłrganos de justicia y sus implicancias polĂticas–, los medios de comunicaciĂłn no pueden eludir su rol de informar con apego a los hechos ni renunciar a su funciĂłn de interpretar e incluso entregar opiniones respecto de esto».

Funas: «Ejercicio abusivo»
Frente al ejercicio del periodismo, la FederaciĂłn destaca que «histĂłricamente la prensa ha sido un Ăłrgano social de control del ejercicio del poder, condiciĂłn que debe mantener en el contexto actual. En tal sentido, el ataque fĂsico y verbal, la intimidaciĂłn y cualquier otro acto de coacciĂłn, atenta directamente contra la democracia», comenzĂł el escrito.
«Las ‘funas’, al igual que todo acto de amedrentamiento, son un ejercicio abusivo de la libertad de expresiĂłn. Reconocemos el legĂtimo derecho a la crĂtica, pero rechazamos las acciones de linchamiento a travĂ©s de redes sociales que tratan de manera indigna y vejatoria a personas que ejercen una labor pĂşblica esencial», comunicaron.
Finalmente, expresaron en el comunicado su solidaridad «con los periodistas que hayan sido vĂctimas de estos ataques injustificados, cobardes y anĂłnimos, y reafirmamos nuestro compromiso de aportar a una sociedad libre e informada a travĂ©s de los distintos medios de comunicaciĂłn».





