Stana Zagal, aspirante de MasterChef Chile, le contó a El Filtrador para qué quiere el premio del reality de TVN. Quiere pagar la casa donde vive con sus hijas.
“Mi sueño, MasterChef, es poder ganarlo, obviamente, y con esa plata poder pagar mi casa, porque yo debo todavía a mi casa y no quiero perderla”, dijo en conversación exclusiva con este medio.
Tiene 35 años. Es costurera e influencer, y en redes la conocen como “Milabú”. Es madre de tres hijas: Milli, Babi y Luna.
Nació en Argentina, pero llegó a Chile siendo una guagua. Creció viajando entre los dos países y vivió en campamentos junto a sus cinco hermanos.
Su papá fabricaba pailas de cobre. Su mamá leía el tarot. El padre se fue de la casa cuando ella tenía tres años.
La cocina llegó por obligación. “Yo empecé a cocinar cuando se casó mi hermana, yo tenía 14 años y mi mamá tenía que trabajar, entonces la que se quedó de dueña de casa era yo”, relató.
Ella misma lo amarra a su crianza. “Entre nosotros los gitanos igual como existe el tema del machismo, yo tenía que atender a mi hermano después, cuando me casé a atender a mi esposo, entonces siempre fui yo la que cocinaba”, contó.
¿Cómo llegó Stana Zagal a MasterChef Chile?
No hubo contacto previo con el canal. Estaba grabando un video de reacción a una teleserie cuando vio el aviso de las postulaciones.
“Vi el banner y quise postular”. Todo fue, en sus palabras, orgánico. “Nunca pensé que me iban a llamar, nunca pensé que iban a ver mi video”, explicó.
Quedó entre los 22 aspirantes de la temporada. Su cocina favorita no es la chilena. “Me gusta mucho la comida peruana”, dijo.
Fuera de cámara, el set la tiene identificada por la música. “Yo pongo música en el estudio, lo canto, hago reír a mis compañeros”, contó.
Dice que el cariño le llega de todos lados. Nombró a camarógrafos, productores, periodistas y a los trabajadores de los casinos. “Me tienen una estima muy, muy, muy grande”, aseguró.
Si no gana ella, ya tiene candidato. Su respuesta fue corta: “Don Jona”.
El reality también lo usa como vitrina. “La gente tiene mucho prejuicio, yo he pasado por mucha discriminación que hasta el día de hoy la gente me discrimina”, afirmó.
Quiere que el público vea que “a pesar de que somos una comunidad, no todos somos iguales y cada uno vive independiente en su casa, en su vida”.
Como reveló este medio, MasterChef Chile les paga $50.000 semanales a sus aspirantes por cuatro días de grabación.
La deuda de Stana Zagal juega en otra liga. Según contó, lo que todavía le falta pagar de su casa es una cifra cercana al premio del reality.

