La cuentas pendientes que lapidan la carrera política de Marlen Olivari

Marlen Olivari

“En los cerros de Viña todo el mundo sabe que soy como el compadre Moncho: estoy en todas con ellos”. Con esas palabras, en entrevista con The Clinic, Marlen Olivari oficializó lo que era un secreto a voces: su flamante campaña a alcaldesa de Viña del Mar, compitiendo en las próximas elecciones de octubre con la finalidad de destronar el sitial que por larga data ostenta Virginia Reginato.

Sin embargo, las aspiraciones políticas de la exshow woman se desvanecen. Según múltiples denuncias que llegaron a El Filtrador, parece ser que se queda sin respaldo. En su carrera por el sillón edilicio aparecen millonarias deudas, promesas sin sustento y varias traiciones. El equipo de campaña de la exmodelo no solo ha cortado todo vínculo laboral con ella, sino que alista una querella por estafa y demanda civil por el cobro de boletas impagas, que hoy aparecen en la categoría de “observadas” por los servicios prestados, los que la propia Olivari desconoció en materia de trato laboral.

Fuegos Artificiales

Es la noche de Año Nuevo. Los fuegos artificiales estallan sobre las cabezas de millones de personas. Mientras Marlen Olivari festeja, su equipo de campaña, que aún no ha visto remuneraciones desde que iniciaron labores, se pregunta cómo va a sortear las cuentas de diciembre tras las festividades de fin de año.

Y es que, si bien su campaña política se anunció cercana a estas fechas, convenientemente en medio del estallido social los conflictos monetarios y personales se arrastran desde hace meses.

Fue a fines de agosto de 2019 que Marlen Olivari contactó a la abogada Paula Oyarzo por teléfono para fijar una reunión con la excusa de tratar asuntos que la modelo tenía pendiente y respecto de los cuales deseaba asesoría. No obstante, según confirman diversas fuentes del círculo más cercano de la exmodelo, tras dicho encuentro dejó sobre la mesa su más importante propuesta del último tiempo: iniciar su candidatura a alcaldesa de Viña del Mar.

Sin distinguir colores políticos, Olivari planteó sus intenciones de iniciar una candidatura independiente respaldada con apoyo de algún partido, habiendo sido “tentada” por Democracia Cristiana (DC) y Renovación Nacional (RN). Según la exparticipante del programa Morandé con Compañía (Mega), manejaba ofertas de ambos conglomerados. Sin embargo, apenas se mediatizaron los nombres de los partidos que estarían interesados en contar con Olivari, lo que sucedió a fines de noviembre, los timoneles regionales de dichas afiliaciones negaron tajantemente aquella versión.

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Entre los nombres que Olivari mencionó para ayudarla a financiar su campaña, estaban los de reconocidos empresarios nacionales y personas vinculadas a la Colonia Italiana, quienes, si bien se mostraron interesados, exigieron el respaldo previo de la factibilidad de la campaña en términos de ejecución y planificación antes de dar un cheque en blanco, lo cual motivaría la búsqueda y contratación de un equipo y de varios servicios vinculados a fin de poder producir las garantías necesarias para el levantamiento de los fondos que financiarían su campaña.

Tras revelar los candidatos a financiar su campaña, sumado al desprestigio de los partidos políticos, los escándalos en la Municipalidad de Viña del Mar bajo la era Reginato y el "plus" que otorga la popularidad del nombre de Marlen Olivari, lo primero que se resolvió fue que su candidatura sería completamente independiente, condición que, a pesar de requerir aún lo fondos para iniciar la campaña, adquirió potencia luego de que la modelo comenzara a involucrar una extensa red de contactos en su círculo cercano.

Confiando en las palabras y prospectivas de Olivari, la abogada Paula Oyarzo accedió a ser jefa de campaña de la exmodelo, dejando de lado, al menos por un tiempo, su trabajo como legalista, poniendo a disposición recursos propios de su oficina jurídica y contactos para colaborar, tanto en la campaña como en la resolución de problemas personales de Olivari. Poco tardó para que en su relato aparecieran las primeras imprecisiones.

El color del dinero

En septiembre de 2019 comenzó la “operación limpieza”. Y es que, tras verificar múltiples deudas que la modelo arrastraba, era imposible que, mediáticamente, se presentara a un cargo en la política.

En concreto, según informaron a este Portal, Marlen Olivari adeudaba a una abogada servicios por temas vinculados a una fundación de beneficencia pública que encargó. Pero no era todo: con una clínica dental mantenía cheques pendientes de pago. También debía altísimos montos por conceptos de gastos comunes en sus propiedades, entre otros pendientes económicos no resueltos, ganándose el repudio de sus acreedores, el cual, con el paso del tiempo y las constantes negativas de la modelo a pagar, solo aumentó.

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Asimismo, según comentan a este Medio, existiría un quiebre entre Olivari y una de sus amistades más cercanas, madrina de su hijo, y que tiene en su base deudas arrastradas por años, que incluirían el uso de una propiedad adquirida con fines de traspaso posterior contra pago, de la cual no se pagó nada por años, conflicto que acabó con la exshow woman desalojada del inmueble, no sin antes dejar un rastro de millonarias deudas por concepto de gastos comunes.

Con este alto nivel de endeudamiento y con la fama de mala pagadora, la probidad de Olivari como candidata a Viña pendía de un hilo. Gracias a las gestiones de Oyarzo, Olivari logró aplazar el pago de dichos pendientes, con múltiples promesas a lo largo del tiempo, de que eventualmente el dinero llegaría a manos de sus acreedores, lo cual fue aceptado debido a las intenciones sostenidas en la palabra de la abogada.

Posteriormente, ocurriría el hecho que daría el puntapié definitivo para que la modelo ingresara al mundo de la política.

Hasta que la dignidad se haga campaña

Llegó octubre y se produjo el estallido social que sacudió de los hombros al mundo político. Con los plazos vencidos para optar por algún partido, Marlen Olivari decidió aprovechar la contingencia para afianzar su candidatura a alcaldesa, situación que motivó la aparición de la exmodelo en distintos programas con el mismo mensaje basado en el compromiso con la gente y la solidaridad con los más pobres. De igual forma, para noviembre de 2019, ya contaba, según su propio relato a los medios, con su equipo de profesionales de excelencia  para trabajar en la campaña y con los servicios de encuestas de georreferenciación, informes, contact center y un sociólogo. En rigor, lo necesario para el vamos a su aventura política. 

Fue así como a Olivari se le empezó a moldear mediáticamente y a realizársele un coaching sobre los temas en que Olivari era ignorante; el equipo realizaba presentaciones, ella estudiaba, el equipo la interrogaba, todo con el fin de dejar su imagen pública lo más pulcra posible. Pronto los resultados estuvieron a la vista, tanto en su cambio de imagen personal como en el contenido de sus redes sociales y lo que transmitía aparición tras aparición.

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El 4 de noviembre hubo una reunión con el círculo de hierro reclutado y propuesto en la casa de Marlen Olivari, donde la exmodelo se maravilló con el enfoque femenino de la campaña y del perfil profesional de las reclutadas. Una vez resuelto eso, se fijó como primera plataforma de relaciones públicas el extinto programa de La Red Intrusos, el cual, con bombos y platillos, anunció en exclusiva que Marlen Olivari presentaría su candidatura a la Alcaldía de Viña del Mar. De esta forma, cada aparición pública tenía como finalidad afianzar su imagen y prospectos con la expectativa de alcanzar el ansiado financiamiento.

Sin embargo, para su equipo, conforme pasaban los días, le generaba ruido un tópico en específico: la recaudación.

La "chica de humo"

“Marlen Olivarí es la Mauricio Israel de la farándula (...) se profita de su perfil mediático para solicitar bienes y servicios a profesionales y personas en general y después no cumple, y en definitiva, se escuda en su celebridad para no pagarlos”. Fuente anónima.

Para fines de noviembre, empezaban a vencer los plazos para responder por las deudas personales de Marlen Olivari, así como debían pagarse los primeros sueldos del equipo de campaña trabajando para ella. Sin embargo, la exparticipante de Morandé con Compañía no estaba ni cerca de contar con recursos para saldar sus deudas. La solución mágica, luego de expresar su intención de seguir postergando las fechas de pago -pero pagar al fin y al cabo la deuda según su intención- parecía ser la generación de ingresos propios, en lo cual su mismo equipo de campaña comenzó a ayudar en la gestión de obtener ofertas para ella y negociarlas, al punto que se obtuvo, entre otras, su aparición en el programa de Chilevisión La Divina Comida, dinero con el cual comenzaría a dar cumplimiento a sus pendientes.

Sin embargo, ni los montos obtenidos por dichos eventos y apariciones televisivas, ni las fechas ofrecidas por Olivari para el pago de deudas se condecían con la realidad, convirtiéndose en frágiles promesas sustentadas, ya no solo en su palabra, sino también en la de Oyarzo, marcando un punto de inflexión respecto al “Modus Operandi” de la modelo: Prometer el pago, evadirse, repetir.

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En tanto, para su equipo, la expectativa era que, como ya habían asistido a las reuniones con los financistas tentativos, se haría el levantamiento que respaldaría los intereses de Olivari en la política y se recaudarían los dineros con los que se pagarían los gastos, incluyendo el de los asesores.

Una vez más el dinero volvió a aparecer como un problema clave. Más allá de un par de boletas por emitir y que, eventualmente generarían dinero, Marlen Olivari no mantenía un flujo de ingresos atractivos para instituciones bancarias, lo cual, sumado a los múltiples acreedores a los que les debe dinero, reducían considerablemente sus oportunidades de optar por otras soluciones, como la bancarización, pese a que la exmodelo mantenía determinadas propiedades a su nombre y a través de empresas que podrían haberla "apalancado", el financiamiento alcanzable se veía, irremediablemente, lejano.

En este ambiente, un gran incidente se produjo cuando a Olivari se le pidió abonar algo de sus honorarios a la encargada de prensa, Ángela Araya, misma persona que le consiguió, con sus servicios, eventos y apariciones en televisión que le generaron ingresos a la modelo, para que la encargada pudiera solventar gastos de la época navideña y luego esperar un tiempo para que llegara el monto total de la recaudación y se pudieran pagar íntegramente los honorarios, lo cuales ya sumaban dos meses de servicio.

Tras dos semanas de discusiones, Olivari le abonó a Araya lo justo, no sin antes tratar de hacerla sentir culpable, enrostrándole a ella y al equipo que “le había dado el dinero de la cena navideña”, sostuvo a El Filtrador una fuente cercana.

A pesar de todos los sinsabores, y sin pagar todavía los dineros totales a sus colaboradores, Olivari continuó requiriendo los servicios de estos, solicitándoles, incluso, que continuasen. Y en el caso particular de Araya, gestionando su traslado a la ciudad de Viña del Mar, al menos hasta el fin de la campaña, ya que  “necesitaba a su equipo 24/7 con ella”. Algo complejo, puesto que seguía sin contar con los recursos para continuar adquiriendo semejante nivel de compromisos con los profesionales que conforman su equipo de campaña.

Una duda que circulaba permanentemente entre sus deudores, así como en su equipo, era el rol que jugaba la pareja de la modelo, Luciano Marocchino, tanto en el apoyo a su campaña como en la lógica de su manutención en el día a día, ya que, a pesar de que Olivari acostumbraba a ostentar la vida de viajes y compromisos de alto nivel de la cual ambos participaban, eso no se veía reflejado en la aparición de ningún recurso propio que permitiese siquiera cubrir su costo de vida.

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Y es que, tras pelear con Luciano Marocchino y verse sin su apoyo financiero, Olivari demostró, una vez más, ribetes de vicios que la perfilarían como una persona no apta para ingresar a la política, ya que, en este contexto, vio la posibilidad de crearse un sueldo con el presupuesto de campaña, pretendiendo utilizar los aún inexistentes dineros como una caja chica, situación que resultó infructuosa para la exmodelo. Dicha acción sembró la desconfianza sobre qué ocurriría cuando el dinero en cuestión por fin estuviera en su poder, especulando si acaso Marlen Olivari podría utilizarlo, en forma unilateral, para destinarlo a otras cosas anexas a la política.

A este punto, las promesas de Olivari ya no resistirían mucho tiempo más. Según una fuente cercana a la abogada Paula Oyarzo, tras el Año Nuevo, Olivari la contactó para decirle, entre varios puntos, que las boletas emitidas por los servicios de terceros adeudados y de campaña, “estaban malas y había que anularlas”, además de exigirle que se bajara el sueldo considerablemente, después de meses de trabajo y compromiso sobre el monto,  porque “se estaba haciendo millonaria a costas de su campaña”, situación que, según un conocido de la abogada, la dejó muy mal en términos emocionales, considerando la fecha, la confianza depositada y el hecho de haber sido su defensora y cara visible en todo lo enfrentado en los meses anteriores.

Debido a esta situación y en vista de la negativa de Oyarzo de seguir trabajando en la campaña bajo estas nuevas condiciones y mientras no se le respondiese a la gente a la que se le debían sus remuneraciones, Olivari cesó a la abogada de sus servicios con palabras de buena crianza, sólo para, a continuación, comenzar a desconocer los presupuestos aceptados, la relación con su equipo y los compromisos de pago negociados con sus acreedores personales, culpabilizando a la abogada de realizar dichas acciones sin su consentimiento.

No obstante la difamación, que incluso consta en mensajería escrita enviada a los exmiembros del equipo en duros y preocupantes términos, y bajo la amenaza velada de que, ante cualquier intento de cobro, habría un destape mediático para difamarla, la exjefa de campaña, de todas formas, exigió los pagos correspondientes por el tiempo que prestó servicios a la exmodelo y liquidó la relación de servicio, lo que encendió los ánimos entre el resto del equipo, que especularon, con base en los antecedentes, los problemas internos.

Para empeorar el escenario, ese mismo día y según lo indicado por Olivari, “por recomendación de su contador" procedió, sin aviso previo, a intentar anular las boletas recibidas indistintamente por servicios de campaña u otras deudas personales, situación que gatilló la alarma de los acreedores, que fueron inmediatamente notificados por el Servicio de Impuestos Internos de que sus boletas habían quedado como "observadas", situación por la que Marlen Olivari, indican fuentes, se encuentra en riesgo de ser denunciada al SII por evasión tributaria.

A la justicia

Toda esta trama se cierra esta semana en un largo camino que llevó a este punto. Contactada por El Filtrador, Paula Oyarzo señaló herméticamente  que “por ahora lo único que te puedo confirmar es que el día martes, en mi calidad de exjefa de campaña y asesora de Marlen Olivari, y en representación de otros profesionales que trabajaron en su equipo de campaña, voy a proceder a concurrir a tribunales de justicia para interponer acciones civiles y penales que tienen como objetivo recuperar los pagos que se encuentran adeudados por los servicios prestados a la señora Olivari, así como que se establezcan las responsabilidades penales que eventualmente puedan existir por los hechos constitutivos de estafa y de injurias y calumnias por medio escrito, respecto a mi persona, y por estafa respecto a mi persona como las otras dos profesionales que formaron parte del equipo su equipo de confianza”,sostuvo,  acciones en las cuales, se espera, sean citados a declarar como testigos todos los miembros del equipo reclutado, así como los acreedores personales de la todavía candidata y los financistas enarbolados por ella como garantía de los pagos, que, una vez más, nunca se concretaron.

Sin embargo, luego de todos los eventos ocurridos, la mañana de este domingo Marlen Olivari figuraba entre las páginas de El Mercurio de Valparaíso confirmando que su campaña política continua inalterablemente. “Con mi equipo, que es bastante amplio e incluye a cientistas políticos, abogados, periodistas y psicólogos, decidimos finalmente ir en calidad de independiente en un cien por ciento y asumir la campaña con recursos propios”, dijo al diario.

Tras la aparición en el periódico, este Portal buscó las palabras de Paula Oyarzo, quien expresó que "me extraña profundamente que, desconociendo ya desde hace días cualquier vínculo u obligación pendiente con los miembros del equipo que ella no reconoce, los siga nombrando, incluyéndome, como tales, en una noticia y más aún que insista en indicar que se financia con recursos propios, cuando lo informado a nosotros es que no hay recursos”, sentenció tajantemente.

No obstante, el día de hoy, a las 00:00 horas, La Red prepara la emisión de un programa donde Marlen Olivari no solo es explícita en mencionar a su equipo de campaña, sino que también, conforme aseguran fuentes internas a El Filtrador, dirá que ella ha pagado, con dinero de su bolsillo al equipo de campaña, situación que se contradice, nuevamente, con la realidad plasmada en este reportaje.

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