Víctor Gómez: "Sulfurando" a Chilevisión, José Antonio Kast y al periodismo chileno desde la movilización política

Víctor Gómez
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Sulfurar: verbo transitivo

“Hacer que una persona se enoje o irrite mucho”.

Química

“Combinar un compuesto químico o una sustancia con azufre”.

Las cámaras de Chilevisión apuntan el centro del set. Matías Del Río, conductor del noticiario, le da el pase al periodista Víctor Gómez, presentando la noticia de la sección deportiva en el segmento informativo “Última mirada”. Sin embargo, lo importante no es la noticia, ni tampoco que al “Mago” Valdivia lo hubiesen secuestrado en Brasil. Minutos antes, Juan González, acérrimo pinochetista y, por ese entonces, presidente de la Fundación 11 de Septiembre, abandonaba el estudio tras conversar con Del Río por un homenaje realizado al dictador chileno Augusto Pinochet.

“Vamos a esperar a que se disipe un poco el olor a azufre aquí en el estudio”. Aquel día de 2012, Gómez pronunció, estando al aire, aquella frase que le significó un apodo y, a su vez, una declaración de principios de él hacia los televidentes. No hay quejas, apenas un comentario irónico y solo eso bastó para que desde la dirección de Chilevisión iniciaran una suerte de persecución contra el periodista. Salió del aire sin más y tras un par de años forcejeando, se optó por sellar la salida del profesional.

Víctor “azufre” Gómez perdió su papel en CHV, sin embargo, ganó la oportunidad de sacar a relucir una arista mucho más valiosa. Según cuenta, jamás estuvo ajeno a ella, solo se encontraba “oculta” por su rol público en televisión.

El video donde ironiza sobre la salida de González tiene ahora otro sentido. Es complejo pensar en un slogan más corto y espontáneo. Sin embargo, el fragmento televisivo es la presentación al video con el cual se presenta para promocionar su candidatura al Comité Central del nuevo partido Convergencia Social, dependiente del Frente Amplio (FA).

La organización es una agrupación de otros partidos más pequeños adherentes al FA. “Un nuevo referente político”, “coherencia y Cohesión” y “contribuir a formar una nueva fuerza” son los conceptos escogidos para sentar las bases del movimiento, que tiene en su primera línea mediática rostros con el peso del diputado Gabriel Boric y el alcalde Jorge Sharp.

Ya no se encuentra afeitado al ras por los estándares que exige la televisión, ni tampoco aboga por la pretendida neutralidad de los medios masivos. En entrevista exclusiva con El Filtrador, Víctor Gómez repasa su historia, recuerda el incidente con Chilevisión y al exdirector ejecutivo de la estación privada, Jaime De Aguirre. Conversa sobre su involucramiento con la política, la vida actual que le envuelve con un sentido de responsabilidad social, las perspectivas sobre el buque insignia de la extrema derecha, y también repasa al excandidato José Antonio Kast, las resacas de la dictadura chilena y una mordaz crítica a la situación bajo la cual la prensa chilena agoniza, a su juicio. En concreto, aún hay olor a azufre para Gómez...

"La idea es agruparse, precisamente, para tener una mayor representación, y mayor coherencia en el Frente Amplio, que es el espacio natural donde se desempeña un rol más relevante ahí y, por cierto, también en la oposición (…) Yo, en mi historia más personal, tengo un pasado y un presente de actividad social y política del que nunca estuve alejado, pero que de alguna forma está encubierto por el rol público o profesional que todo el mundo conoce y que es básicamente en televisión y otros medios, y más bien, vinculado incluso a la cobertura deportiva. Podría sonar extraño, pero para quienes son mi entorno y me conocen, nunca estuve muy alejado del asunto. Fui dirigente estudiantil en su minuto y siempre he estado vinculado al tema, lo que pasa es que era una actividad muy personal y muy privada, y ahora se hace pública, y tú me preguntas más directamente y es el partido que agrupa a Gabriel Boric y a Jorge Sharp, como partido importante con las figuras más prominentes e importantes de la política chilena junto a Giorgio Jackson y otros. Mi idea es ser una alternativa, no a esa altura, pero sí una alternativa dentro de esta nueva organización y por eso mi candidatura, que en la nomenclatura más especializada es a la larga lo que dirige a la organización”.

¿A ti te gustaría seguir una carrera política a la larga a raíz de esto?

No sé si eso es lo que me convence, yo creo que es más bien contribuir a formar una organización que efectivamente convoque a los chilenos y que sea capaz de tener un discurso hacia la sociedad para poder cambiar el estado de las cosas. Es una sociedad que no lo está pasando bien, que hace años no la pasa bien y que la única forma de cambiar esas cosas es a través de organizaciones que se propongan a hacerlo. Si esto deriva en una carrera política, eso se ve después, pero hoy lo que me interesa es que haya una nueva organización que se proponga a cambiar el estado de cosas.

¿Cuál es tu perspectiva social respecto a la política?

Yo lo que creo es que hay que interpretar a la sociedad chilena, creo que nos cuesta, sea de donde sea que estemos parados, nos cuesta interpretar a la sociedad chilena que a ratos no la pasa bien en cualquier pedazo de la vida, no la pasa bien en la salud, en la educación, en la vivienda, en el trabajo, y que se ve todos los días en cualquier circunstancia, esa interpretación de la sociedad chilena es, creo yo, la que está llamada a ser desde la izquierda, tú interpretas su diagnóstico en la sociedad, su día a día , sus anhelos, y a partir de ahí tratas de llevar a cabo las políticas públicas, un ejemplo es la gestión que hace Jorge Sharp en Valparaíso, en la municipalidad, que le ha cambiado el rostro a la ciudad y que trata de darle un sentido nuevo al quehacer político, y para qué decirlo, en Recoleta, lugar dónde además yo vivo, la administración de Daniel Jadue, donde ha tocado temas sensibles, como por ejemplo las farmacias populares, que tienen que ver con el valor y el precio de los medicamentos. Creo que por ahí va la línea: el cómo tú eres capaz de interpretar a la sociedad chilena y cómo de alguna forma te transformas en aquel que es posible interpretar y hacer cambiar lo que a la sociedad chilena no le gusta, por ejemplo, el tema de los medicamentos, el acceso a los libros, el acceso a la cultura, el acceso a la educación. ¡Y en el caso del periodismo para qué decirlo! Para que haya un equilibrio en la balanza de los medios de comunicación, tu propio medio, cómo tiene que batallar para que le reconozcan su labor frente a los grandes poderosos que finalmente hacen otro tipo de periodismo y opacan otro, en fin, hay una sociedad que está en movimiento y que está, de alguna forma, incómoda y creo que eso es lo que se interpreta.

¿Viste el ranking en que Chile cayó ocho puestos en libertad de prensa?

El concepto es complejo, porque la libertad de prensa pareciera verse sobre la base que no te prohíban hacer o ejercer el periodismo o informar, la libertad de prensa se ejerce también en las posibilidades de acceso a publicidad, que no todos tenemos las mismas condiciones y ahí mueren una cantidad de medios históricos porque no tienen acceso a la publicidad, en la posibilidad de que exista democracia en la información, que haya más de una fuente y no sean siempre las mismas, en información o medios de información, y que por otra parte, la libertad de prensa cae en el ranking de Chile porque efectivamente se coartan los espacios y se coartan por mecanismos directos, explícitos o implícitos, que muchas veces no se entienden. Yo creo que ese es un elemento que me pega muy fuerte en términos de labor política, me pega fuerte porque soy un periodista activo, porque tengo opinión y creo que es una cuestión que afecta a todo el mundo, en particular a los medios más pequeños.

Volvió a relucir el tema del duopolio que existe como uno de los elementos que coartan la libertad de prensa en Chile…

Si tú me preguntas por qué estoy metido en el tema de la política, uno de los temas que me preocupan es precisamente el del acceso a la información, porque se concentran en un duopolio, se concentra en unos pocos y porque concentran todo, concentran el oxígeno de cualquier medio de comunicación en todo el mundo, en cualquier sociedad, que es el acceso a la publicidad.

Al final el periodismo también tiene un rol político…

El periodismo libre, el periodismo independiente, el periodismo democratizante, el periodismo que puede hacer bien sus funciones tiene que tener asegurada la existencia de su medio. Y si su medio no existe, y todos los meses tiene que batallar para juntar sus recursos y poder pagar sueldos y funcionamiento, finalmente se ven afectadas tres cosas: la libertad de prensa, la libertad de expresión y se ve afectada la democracia. No es democrático tener un duopolio en ninguna sociedad.

¿Cuándo te fuiste de Chilevisión te fuiste por presiones internas?

La historia es muy compleja en ese sentido. La famosa frase, de la cual no me arrepiento, creo que fue correcta hasta el día de hoy. De ahí mi devenir dentro del canal fue ‘pasar a la B’ derechamente, y quedar en labores que no eran las que yo venía haciendo. Me sacaron del comentario deportivo en pantalla, no volví nunca más y quedé relegado a las funciones que podría hacer cualquier periodista (N de la R: cuenta aduciendo a su paso desde la pantalla a un rol más prescindible dentro de la estación) y ese fue un devenir que fue entre el 2012, año de la frase y mediados de 2014, en que siguieron varias situaciones que no fueron gratas. Fue una situación de estar forcejeando y pasó que ellos no querían que yo siguiera y yo no quería seguir.

Entonces fue casi una guerra de desgaste…

Claro, llegamos a un punto en que la cosa ya no dio para más y terminamos negociando la salida. Pero fue una situación de desgaste que no era cómoda para ellos, los que comandaban el medio. Tampoco en el caso mío. Ahora, la paradoja es que quienes impulsaron el desgaste y finalmente me sacaron, al ratito después se vieron involucrados en hechos de corrupción, en las tropelías más condenables para una sociedad, y finalmente terminaron dando facturas ideológicamente falsas, estuvieron envueltos en escándalos de ese perfil, y eso de alguna forma me pone más tranquilo todavía. Hice lo correcto, y quienes fueron mis castigadores, mis verdugos, terminaron con las manos sucias, condenados por la sociedad, metidos en cuestiones turbias, y finalmente siendo unos canallas.

¿Al final el tiempo se encargó de darte la razón?

El tiempo me dio la razón. ¿Dónde están los que habían hecho bien su trabajo y donde estaban los canallas que le facturaron al yerno de Pinochet? Quedó súper claro quién tenía las manos limpias, quién puede levantarse todos los días feliz y contento, digno, y quiénes no.

¿De Aguirre tuvo algo que ver?

Él fue quien aplicó el castigo, en concomitancia con otros, pero él fue quien aplicó el castigo y fue un castigo hacia mí que nunca levantó. Pero, como te digo, el tiempo se encargó de corregir todo y dejó las cosas en su lugar. Yo puedo mirar de frente a la sociedad, a mi familia, a cualquiera. Yo creo que él no lo puede hacer, yo no le di facturas truchas al yerno de Pinochet.

¿Entonces De Aguirre estaba siguiendo órdenes?

Yo creo que él es un oportunista que le tuvo miedo a una reacción que no pasó. Un dato importante es que nunca hubo ninguna queja por mi comentario al aire, ni siquiera de los sectores pinochetistas (…) Cuando tú eres un oportunista, cuando eres un tipo que dejaste tus convicciones políticas de lado y te volviste parte del modelo, cuando le diste facturas truchas al yerno de Pinochet, evidentemente que un periodista diga lo que dijo al aire, lo asusta, lo amedrenta y lo hace correr hacia el peor de sus miedos. Yo fui el que pagó el pato por eso, pero, insisto, el tiempo se encargó de darme la razón.

¿Dirías que Chilevisión cambió la línea editorial desde el incidente?

Yo tengo la impresión de que no comprendieron que el país había cambiado (…) ya no estábamos atados a la figura de Pinochet. Lo que yo hice fue un acto contra el negacionismo, contra un personaje, Juan González, que alababa a Pinochet, y que estaba promoviendo un acto de celebración y de conmemoración, y un documental en favor de Pinochet, negando lo que había pasado en este país (…) Eso es lo que estaba promoviendo Juan González, que era un militar, y esa fue mi reacción contra algo que hoy en día se está discutiendo como materia de ley. Yo lo hice en junio de 2012, bastante rato antes que el concepto se instalara en la realidad chilena (...) Tú me preguntas si cambió la línea editorial, yo creo que sí, que se dieron cuenta que era posible avanzar más, que ya no estábamos atados a la censura, en fin… Quiénes pagamos los costos fuimos otros, pero ese no es ningún problema.

¿Pensarías en volver a los medios?

Sí, yo pensaría en volver a los medios siempre y cuando no exista una lista negra que me margine de mis posibilidades profesionales (…) Nunca le he cerrado las puertas a ningún medio, pero tampoco quiero ser parte de una lista negra, yo creo que es injusto, que no es correcto, y además no soy un tipo que no rinda profesionalmente…

¿Cuándo nace esta relación con Gabriel Boric?

Yo a Gabriel no lo conocía y él me hizo una defensa al aire, y yo se lo agradecí. A él lo conocí después… No somos amigos ni nada por el estilo, pero tenemos una relación de compañeros de partido y en ese marco nos manejamos. Hay un aprecio por su figura y su liderazgo, pero confieso que hasta que él pronunció lo que dijo al aire, y lo dijo en el mismo espacio en el que yo, no lo conocía, no tenía el privilegio de conocerlo. Hoy tenemos una relación más cercana. Insisto, no somos amigos, pero siempre le agradecí el gesto y, por otra parte, creo que tiene un liderazgo indiscutido.

¿Tuvo esa defensa alguna incidencia en que ahora estén participando juntos en esto?

¡Claro! Tú en la vida tienes que ser agradecido y actuar con reciprocidad, la sociedad se mueve por reciprocidad, y si no te mueves así, estamos perdidos. Lo que tú señalas es consecuencia de aquello, lo enmarcas, te das cuenta que un liderazgo público es capaz de defenderte ante una injusticia y por ello te pones al alero de él, en función de contribuir en conjunto y tener un partido político.

¿Sobre la política, José Antonio Kast y cómo lo han tratado los medios?

A mí lo que me preocupa, y te lo digo con absoluta soltura, es que si llegase a ser gobierno, José Antonio Kast, producto de tener un respaldo por los votos, que la sociedad lo votó y lo aprobó, que existiera una persecución y una pérdida de derechos de la sociedad en general y que particularmente se centrara en quienes somos las filas de la izquierda. Eso es lo que me preocupa y eso es lo que siento que hoy no se ha puesto en el debate público, porque las sociedades que han ido avanzando hacia discursos excluyentes, de contenido fascista y de corte nacionalista, construyen su discurso y sus prácticas sobre la base de la exclusión, la persecución y el aniquilamiento de sus enemigos políticos. Yo estoy altamente preocupado por eso, que de ganar opciones políticas en el parlamento y en la presidencia incluso, no sea el pie forzado, el punto de partida para que haya una nueva persecución en Chile a los chilenos que pensamos distinto a él. Ese es el campanazo de alerta ante el cual todos los que tenemos la posibilidad de intervenir en política o de tener una voz pública (…) Lo demás se combate con argumentos, con ideas, con tener mejores propuestas y ser más atractivo y movilizar a la sociedad, pero de ser contrario, decir que ellos pudieran ser gobierno, que se impida que nos vuelvan a perseguir, que se impida que otra vez haya matanza, que se impida que haya, otra vez, desapariciones de compatriotas, que haya crímenes de lesa humanidad.

Tengo la impresión de que es un sector político que no trepida en aniquilar al resto para hacer su política. Me preocupa no por mi caso particular, sino porque yo soy padre, tengo hijos en una sociedad que tiene que ir avanzando, y esa sociedad no puede quedar expuesta a que por pensar distinto te aniquilen (…) me preocupa por los que vienen, por mis hijos, por mis sobrinos, no por nosotros, porque nosotros ya estamos curados de espanto, ya vivimos lo que fue la bota oscura de Pinochet, los que vienen no tienen por qué vivirlo nuevamente.

Cuando hablamos del tema de Venezuela ¿Qué opinas de las declaraciones de Sebastián Piñera? Sobre que cada país puede elegir su gobierno.

Creo que eso refleja el pragmatismo y el oportunismo abierto de un sector político como la derecha, pero por sobre todo, la vena empresarial del Presidente, evidentemente su problema no es Venezuela en cuanto a democracia, mayores libertades o espacios democráticos, su problema es que no es su socio comercial. Cuando hace esta afirmación, y la hace en China, la hace sobre la base de una visita oficial, habla de un oportunismo de corte empresarial, no hay otra lectura, lo político se queda en un segundo plano y en ese caso deslegitima todo lo que él pueda plantear sobre Venezuela (…) el día en que sus intereses estén vinculados al petróleo venezolano va a dejar de sostener su discurso contra Maduro y la Revolución Bolivariana, porque su pragmatismo como empresario pone en segundo lugar sus convicciones políticas (…) eso es, el pragmatismo y oportunismo de un empresario, de un vil empresario.

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