El futbolista Arturo Vidal enfrenta la tasación de los bienes de su gimnasio Club Chicureo, ubicado en el sector de Chicureo, en la comuna de Colina, luego de que un receptor judicial se constituyera este jueves en el recinto con respaldo de Carabineros.
La diligencia corresponde al avalúo de las pertenencias del local deportivo, entre ellas máquinas de gimnasio y otros elementos deportivos. El objetivo es fijar el precio de venta de esos bienes si la deuda sigue sin pagarse.
El caso lo reveló el programa Plan Perfecto, de Chilevisión, que dio a conocer la demanda interpuesta por María Joaquina Opazo, quien trabajó durante 14 años en el Club Chicureo, propiedad del futbolista de Colo Colo.
Durante los primeros diez años prestó servicios a honorarios, y luego pasó a contrato formal.
Arturo Vidal y las dos opciones que tiene para frenar el embargo
El conflicto se originó en 2024. Opazo completó su posnatal y la empresa la despidió. Le pagaron solo el finiquito de los años trabajados con contrato, sin considerar la década anterior a honorarios.
Según su abogado, la destitución fue injustificada y tampoco se le pagaron las cotizaciones previsionales.
La justicia le dio la razón a Opazo. En una primera sentencia se ordenó el embargo de las cuentas del Club Chicureo, que resultaron sin fondos disponibles.
Una segunda resolución determinó que, si el jugador no pagaba, se procedería contra los bienes del recinto: en ese momento, la deuda superaba los $40 millones.
Según José Candia, receptor judicial a cargo del proceso, Vidal tiene ahora dos caminos: saldar la deuda con la demandante, que ya escala a los $76 millones, y cerrar el proceso legal, o esperar a que la justicia proceda a retirar las propiedades del club, que el futbolista compró en 2014 por cerca de 4 millones de dólares.





