La noche de este martes Televisión Nacional (TVN) transmitió un nuevo capÃtulo del late show de Eduardo Fuentes, Buenas noches a todos, cuyo invitado fue el comunicador de radio y televisión Karol Lucero.
Después de dos años de ausencia en la «pantalla chica», el exrostro de Mega conversó sobre su abrupta salida de los medios, relacionado directamente con las movilizaciones ocurridas en octubre de 2019, donde fue blanco de epÃtetos, amenazas y burlas en afiches, paredes e intervenciones de ciudadanos en distintos medios de comunicación.
«Es algo que aún no llego a una conclusión que me deje satisfecho (…) Yo comparto todas las demandas sociales, quiero un mejor paÃs (…) yo no le hecho daño a nadie y me ha hecho pasar uno de los peores momentos de mi vida«, expresó Lucero al comienzo de su intervención.
DÃas más tarde de ocurrido el denominado estallido social, el exrostro de Mega confirmó que desde el canal le dijeron «‘hoy no vengas al matinal’. Ya habÃa ocurrido lo del estallido y habÃa consignas en mi contra, pero afuera del canal habÃa un mensaje que decÃa: ‘muerte a Karol’, entonces el canal lo vio como una amenaza que podÃa ser grave y que no solo me ponÃa en peligro a mÃ, sino que a todas las personas que trabajaran en el canal; y asà deciden sacarme de pantalla un tiempo hasta que pasara», relató, hecho que finalmente no se concretó, sellando su salida de la estación.

«No soy Nicolás López ni Pradenas»
Sobre las acusaciones en su contra, Karol Lucero fue enfático en señalar su inocencia en cada una de ellas y afirma la inexistencia de denuncias frente a las instituciones correspondientes.
«¿Por qué va ese degenerado, ese acosador, ese violador o ese funado?», ejemplificó el comunicador al ver algunos comentarios en redes sociales sobre su asistencia al programa, afirmando que «me ponen al nivel de personas que han cometido delitos, que han sido juzgados. Me tratan como si fuese una persona que fue condenada por algún tribunal de justicia (…) no soy Nicolás López ni Nicolás Pradenas.».
Asimismo, recalcó que «nunca he recibido una acusación de una persona que diga ‘Karol me acosó, abusó de mÃ, me violó o me estafó’ para que exista un estafador o acosador deben existirlos y casos de funas a esas personas tenemos muchas, con pruebas».
«Yo no estoy acá para victimizarme, para decir ‘yo soy un pobrecito que fui vÃctima de una cancelación de mucha gente’ la cual es infundada porque en realidad eso es problema de ellos. Yo sé quién soy, mi familia lo vale, pero cuando yo decido hablar después de un tiempo y es porque tuve la posibilidad de reflexionar», destacó.
Una triste consecuencia
Las constantes amenazas a Karol Lucero durante los primeros meses del estallido social escalaron a un punto que el propio afectado no puede asimilar, ya que durante la conversación con Eduardo Fuentes afirmó que individuos destrozaron la tumba de Martina, pequeña de 9 años que falleció de cáncer en 2015 y que el comunicador apadrinaba.
«Eso es completamente injusto, irracional con la familia, cuando yo digo ‘que me ataquen a mÃ, que tiene que ver’, pero imagÃnate esa familia que va a ver un dÃa al cementerio la tumba de su hija y la ve destruida y tiene rayados alusivos a mi (…) Preferà no decir nada en ese momento, porque sentÃa que podÃa crecer más esto», expresó emocionado el exchico Yingo.

Luego de eso, Eduardo Fuentes le presenta una carta redactada por la familia de la pequeña donde expresan su gratitud hacia Lucero, agradeciendo la compañÃa y tiempo entregado hacia ella en sus últimos años de vida.
«Conocà a Martina cuando tenÃa 5 años y ella escribió una carta para Chilevisión deseando conocerme y tenÃa una petición especial que decÃa que ‘Karol esté vestido de prÃncipe y yo de princesa’ y yo estuve muy feliz de hacerlo (…) Recuerdo cuando la conocà junto a su mamá me pidieron que estuviésemos juntos», afirmó el animador, agregando que tras esa decisión la vida de la niña comenzó a prolongarse, pese a que habÃa sido desahuciada en el momento en que se encontraron.
Fuentes -también emocionado- reflexionó sobre lo ocurrido en 2020 preguntándose «¿Quién podrÃa llegar a justificar una canallada, una bajeza de similar estofa? Ojalá que las personas que hicieron eso hayan desterrado ese odio parido en su corazón, porque créanme que al final cargar con eso dentro debe ser muy terrible, unas vidas muy miserables para tener ese nivel de salvajismo para actuar de esa manera con la memoria de esa pequeña».






